Publicado en el Blog de la escritora Zoé Valdés.
Lo que vi en Cuba.
Por Emma Zinsky.
2010 Febrero 4
Como saben los lectores de este blog, viajé a Cuba hace poco, con el objetivo de realizar un reportaje sobre la disidencia y los artistas e intelectuales cubanos.
Pese a que mi estancia duró más de quince días, y ha sido bastante larga y fructífera, apenas me he atrevido a escribir acerca de lo que he sido testigo en Cuba. Mis padres son cubanos, yo me siento cubana, aunque nacida en Francia soy profundamente cubana. Tengo 35 años y he viajado y he visto medio mundo, en parte gracias a mis padres, y de otra parte, gracias a mi profesión: periodista. Conozco América Latina y Centroamérica, he vivido la pobreza, nada me es ajeno.
Lo que vi en Cuba, recientemente, no tiene comparación con nada de lo que vi antes. Sólo he estado dos veces en el país de mis padres, y el mío en consecuencia, y por razones periodísticas. Empiezo por decir que no me interesa un país que no le proporcione a sus hijos el más mínimo sueño de libertad y de vida; aunque por el contrario, como periodista, me interesa investigar ese tipo de fenómeno, y Cuba no es algo usual, resulta más bien lo inusual.
Desde el primer momento, y como entré en el país sin el permiso de prensa, tuve que hacer malabares para contactar a las personas a las que quería entrevistar. El permiso de prensa lo rechacé desde el momento en que comprobé que sería perseguida en cada uno de mis movimientos. Entonces me alojé en casa de unos amigos, ya que aceptar que me albergaran mis familiares podría traerles problemas. Un periodista extranjero sabe que puede ser condenado a 20 años de prisión en caso de que lo sorprendan entrevistando a los disidentes o a personas que el régimen califique de traidores, así que preferí actuar sola, de manera independiente, y procurar que mis familiares no advirtieran nada de lo que iría hacer.
¿Qué hice? Nada y todo. La lasitud es un mal contagioso, intenté liberarme de los primeros síntomas. Me fue imposible entrevistar a los escritores y artistas cuyos nombres llevaba en mi agenda, algunos andaban viajando, los otros no me aportarían más que la versión oficialista del régimen. La gran mayoría de artistas y escritores cubanos dentro de la isla actúan como cotorras de la dictadura, repiten lo que la dictadura quiere que se sepa; lamentable.
Intenté introducirme en el mundo de los blogueros, pero en realidad ese mundo no existe más allá del piso 14 de Yoani Sánchez, imposible dar con los blogueros independientes, que no sean subalternos a Generación Y; todo pasa por ella y lo que vi, una sucursal de la estructura gubernamental, no me animó para reiterar lo que ya tanto se ha dicho en entrevistas a la bloguera nacional, y lo que ella misma ha expresado en su blog. El movimiento contestatario bloguero no existe en Cuba, se limita a mostrar lo que vemos a diario en las calles: Una pobreza espantosa, una manipulación extrema, una desidia infinita. Aunque algunos intenten analizar la situación política, la brevísima distancia entre su propia situación y la realidad, además de la falta de ejercicio de la democracia, no les permite ser enteramente objetivos, no generalizo, sin embargo, el intento al menos es favorable.
Los verdaderos resistentes son los opositores que llevan años en la lucha diaria por conseguir –no espacios de libertad- sino la libertad entera. Esa gente sí tiene mucho que decir, muchísimo, y junto con las Damas de Blanco, son los verdaderos protagonistas del enfrentamiento al régimen, un enfrentamiento tenaz y con causa, la libertad de sus familiares, la libertad de Cuba. Y los periodistas independientes, los escritores presos. Lo demás, fuera de eso, es un entretenimiento pernicioso para distraer de lo que realmente importa en Cuba: vivir de manera normal, como la gente aspira a vivir en otros países.
Comparar la revolución verde iraní, así como otros movimientos producidos a través de internet, con lo que sucede en Cuba es totalmente falso. Internet, twitter, y demás gadgets desgajados de la Tela han producido, sobre todo en el caso iraní, violencia, sangre, muertes; lo que no ha ocurrido ni en sueños en Cuba con los protagonistas del fenómeno “blogger”. Los blogueros en Cuba actúan en una especie de “cocoon” o cápsula y las advertencias –si las hubiera- no pasan de eso, advertencias. Ni hablar de los montajes innecesarios, y de la chivatería penetrante.
Por otro lado, si en La Habana se palpa la miseria, ¿qué les puedo contar del campo? Horrorosa. Sin embargo, estamos ante una miseria contaminada de ideología, o sea, la gente esconde la miseria, el orgullo les vence, no viven vendiendo las escenas de miseria; sin embargo, por el contrario, no sienten vergüenza de proponerle a los extranjeros un hijo o una hija que se prostituya para poder cenar caliente esa noche. Contradicciones del castrismo: En la escala de valores, vale más el buen ver de la moral castrista, que el cuerpo virgen de una hija o de un hijo.
Sí, soy dura, lo sé; pero no mucho más que la realidad que vi y viví, confieso un tremendo dolor, un enorme pesar, pero estoy dando un testimonio que, muy probablemente, quede muy por debajo de lo que mi mente y mis pupilas consiguieron atrapar. Los hospitales dan grima, las escuelas ganas de llorar. Los padres se matan por conseguir un uniforme nuevo, para que los niños tengan zapatos, el dinero llega desde el exilio, vestirse decentemente es una proeza, sobre todo del exiliado que manda el dinero. Desayunar, almorzar, cenar, sigue siendo la tragedia cotidiana. Las casas se caen a pedazos, desconchadas, apuntaladas, la gente duerme en colchones de hace 50 años, las sábanas ripiadas, zurcidas, vueltas a coser. Pero eso sí, la inmoralidad castrista está intacta, aún cuando la gente se queje, en cuanto notan que se les graba, algo bueno le encuentran a la revolución, por muy risible que sea.
La música cubana se ha rebajado aún más, de la timba –que ya era baja- al perreo, todo es perreo. No estoy hablando de Los Aldeanos que sólo se ven en youtube y hacia afuera, ¿qué cubano de a pie puede acceder a youtube? Ni saben de lo que se les habla. El rock sigue siendo un movimiento contestatario, solapeado, perseguido, aplastado, asesinado. El perreo es la moda, lo último.
Me hizo gracia esa polémica sobre los Van Van. Este grupo musical es la prehistoria de la música dentro de la isla, visto como una antigualla; decir que son los mejores músicos de Cuba y los que representan la música de ese país es mentir descaradamente. La juventud se muere por oír artistas extranjeros, principalmente norteamericanos, y por los artistas cubanos que sólo han escuchado en sueños: Willy Chirino sigue estando en el paladar, así como otros, que han ido pasando en el recuerdo, pero que en ellos continúan vibrando, porque los siguen anhelando. Mientras que a ellos les importa poco Los Van Van, ya están cansados de la politiquería de la orquesta, incluso alguno me dijo: “que se vayan a cantar su comunismo a Miami y que nos traigan a Bebo Valdés, a Paquito D’Rivera, a Albita”, resulta curioso cómo los exiliados recientes añoran una música que la gente en Cuba desprecia por repetitiva y machacona de lo mismo, de la papilla que el gobierno les obliga meterse día a día. La mayoría está al tanto del último disco de Lucrecia, y del éxito de Xiomara Laugart interpretando a Celia Cruz. Y se preguntan por qué no se ha producido con Olga Guillot, el mismo fenómeno de Compay Segundo y de la Omara Portuondo.
Hice entrevistas a gente sencilla, perseguida, tocadas en lo más hondo por el racismo y el clasismo de la sociedad cubana, antes y después de 1959, gracias a las preguntas de la autora de este blog, porque les tengo que confesar algo, yo no me sentía con ánimos de nada. La tristeza me invadió y me sentí absolutamente incapaz de terminar el viaje, aún cuando llegué al fin, extenuada, airada, echa mierda. Atrás quedaron mis primos, mi gente, un país moribundo, inerte, olvidado, y a la espera de que un milagro ocurra. Un país donde la mitad son héroes y la otra mitad pícaros, nadie en Cuba es perfectamente normal. Eso, que es lo que precisamente encanta a los extranjeros, a mí me produjo un rechazo insoportable, y un dolor agudo, que no se me quita del costado.
De los oficialistas que me tropecé no hubo uno solo que no me hablara mal del exilio, sin embargo, muchos de ellos viven gracias al exilio, de los viajes, y de ese capitalismo que tanto desprecian con los dientes apretados y un velo de envidia en las pupilas.
Los artistas –pintores y músicos en su mayoría- que regresan con dinero, se instalan en mansiones pagadas con dólares y compradas junto con el estado, y se olvidan de lo que existe a su alrededor; lo que vale es buscarse la vida, enriquecerse, y no tener que pagar impuestos fuera de Cuba, aún cuando el dinero que ganan lo ganan fuera. Pagan impuestos, y altísimos, al estado castrista, es el precio para conservar un cierto status, la casa, el automóvil, y el permiso de entrada y de salida, pícaros quoi!
Mi conclusión, no sé si sirva para algo, los únicos que merecen apoyo son la disidencia, las Damas de Blanco, y los presos. Lo demás se mueve en una especie de jineteo constante, en una secuencia interminable de pedigüeñería vergonzosa. El negocio con la policía da asco, incluso, cualquiera puede fabricarse un caso de opositor y negociar con la misma policía que lo detengan unas horas, para empezar a engrosar expediente de disidente, o sea, que hasta los verdaderos disidentes en la actualidad deben enfrentarse a los falsos, a los bichos, que pretenden ocupar sus puestos y salirnos por la pantalla de internet para, una vez fuera, los incautos los apreciemos como héroes, y que como inmortales creídos los coloquemos en el pedestal de la gloria, inmerecida, claro.
Sólo me resta un lamento: ¡Pobre Cuba! Lo que soy yo, no vuelvo nunca más.
Este texto ha sido coescrito con la autora del blog, a partir de mis notas de viaje. Ella me ha animado a reacomodar mis notas y les ha dado forma. No hubiera podido hacerlo sola, y mucho menos hubiera alcanzado a recortar de tal modo mis impresiones.
Gracias a los cubanos de buena voluntad y de fe. Allí dejé no sólo mi dinero y mis vestimentas, dejé parte de mi alma. Agradezco a mis padres que me hayan salvado del horror castrista, y que se hayan esforzado para que yo pudiera ser una profesional con toda la seriedad del término, pero sobre todo, una persona que aspira a la vida, y a la muerte, como cualquier ser humano, con dignidad.
Emma Zinsky.
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sábado, 6 de febrero de 2010
miércoles, 11 de noviembre de 2009
LA VIDA SECRETA DE FIDEL CASTRO EN SU OCASO.

La vida secreta de Fidel Castro
Desde su alejamiento de la presidencia, el líder cubano lleva una vida familiar, dedicado a la lectura y a escribir sus "reflexiones"; las visitas de mandatarios y amigos extranjeros rompen su rutina
Por Mauricio Vicent De El País
Desde su alejamiento de la presidencia, el líder cubano lleva una vida familiar, dedicado a la lectura y a escribir sus "reflexiones"; las visitas de mandatarios y amigos extranjeros rompen su rutina
Por Mauricio Vicent De El País
LA HABANA.- El 27 de julio de 2006 Fidel Castro fue operado de urgencia debido a una grave enfermedad intestinal. Hasta ese momento la vida íntima del líder comunista era un gran misterio, pero a partir de entonces su salud y su intimidad adquirieron el rango de "secreto de Estado". Castro jamás volvió a aparecer en público y en febrero de 2008 renunció definitivamente a sus cargos de presidente del Estado y del gobierno. "Hoy verdaderamente está fuera del poder, dedicado a las grandes estrategias y a los problemas mundiales", asegura un hombre de su entorno. El País revela detalles sobre cómo es la vida del ex mandatario, a qué se dedica en su retiro familiar y de qué forma participa en política tras salir del hospital hace aproximadamente un año.
En la jerga de la seguridad cubana, Punto Cero es el nombre para designar el lugar de residencia de Fidel Castro. En este complejo, situado en los terrenos del antiguo campo de golf Jaimanitas, hay una guarnición militar y hasta una pequeña granja de autoconsumo, además de la vivienda familiar de Castro y varias casas que ahora habitan algunos de sus hijos. Desde hace décadas Castro vive aquí con su mujer, la maestra Dalia Soto del Valle, con quien tiene cinco hijos (Antonio, Alejandro, Álex, Alexis y Ángel).
En la jerga de la seguridad cubana, Punto Cero es el nombre para designar el lugar de residencia de Fidel Castro. En este complejo, situado en los terrenos del antiguo campo de golf Jaimanitas, hay una guarnición militar y hasta una pequeña granja de autoconsumo, además de la vivienda familiar de Castro y varias casas que ahora habitan algunos de sus hijos. Desde hace décadas Castro vive aquí con su mujer, la maestra Dalia Soto del Valle, con quien tiene cinco hijos (Antonio, Alejandro, Álex, Alexis y Ángel).
Trailer en YuoTube dirigido por Oliver Stone. (entrevista antes de la caida final)
La casa de Castro es cómoda y funcional, pero no lujosa. Tiene dos plantas, cuatro cuartos, un salón luminoso y posee un agradable soportal que da a un amplio jardín donde hay una pequeña pileta, un estanque y un primitivo parque infantil. Hasta que Castro se enfermó este lugar estuvo reservado exclusivamente a la familia, un concepto que más o menos incluye esposa, hijos, nueras, nietos, escoltas y poco más. Ni siquiera los sobrinos ni hermanos del comandante eran visitas frecuentes de la casa, y menos aún los amigos extranjeros. Alguna la vez lo visitó aquí el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, pero antes ni íntimos como Gabriel García Márquez tenían las puertas abiertas de Punto Cero. Todo empezó a cambiar después de la crisis de diverticulitis que sufrió el Comandante. Se sabe que debido a errores médicos iniciales y a complicaciones diversas Castro estuvo meses entre la vida y la muerte. "Tuvo que someterse a múltiples intervenciones quirúrgicas, y su proceso de recuperación fue traumático y muy lento", cuenta un médico cubano. Diversas fuentes aseguran que Castro pasó alrededor de dos años hospitalizado, la mayor parte del tiempo en dependencias del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (Cimeq), un moderno y bien equipado hospital que queda muy cerca de Punto Cero.
Las instalaciones del Cimeq fueron su hogar y centro de trabajo durante largo tiempo. Allí escribió su primer artículo de prensa, el 28 de marzo de 2007, sobre "la idea siniestra de convertir los alimentos en combustible". Esa reflexión fue el comienzo de una larga saga de opiniones públicas -lleva escritas alrededor de 300- que constituyen el cordón umbilical que le unen hoy a su país y al mundo.
Durante meses Castro recibió en el hospital a presidentes y dignatarios extranjeros, a amigos y colaboradores; también allí, el 18 de febrero de 2008, redactó el histórico mensaje en el que anunció que renunciaba a ser reelegido presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. La decisión abrió el camino de la presidencia a su hermano Raúl.
Al regresar a su casa, hace alrededor de un año, las medidas de seguridad se flexibilizaron. Castro empezó a recibir visitas en su hogar, en un ambiente familiar, acompañado de su esposa, hijos y nietos. En marzo invitó al sociólogo argentino Atilio Borón. A fines de agosto estuvo el cineasta Oliver Stone para rodar un nuevo documental sobre el líder cubano -el tercero, después de Comandante (2003) y Looking for Fidel (2004)-, que será emitido por la cadena HBO. Un mes después recibió al documentalista estadounidense Saúl Landau, quien después del encuentro reveló que Castro sigue con pasión las noticias de la actualidad mundial, lee vorazmente, mira la televisión "de manera selectiva" y está contento por haber abandonado la política.
"Fidel recibe en su casa a más gente de la que sale en la prensa", señala una persona enterada de los movimientos de Punto Cero. "Lo que ocurre es que no se le da publicidad por razones de discreción y de deferencia con los visitantes". Un ejemplo es el del presidente de Chipre, Demetris Christofias, que visitó La Habana en septiembre. La prensa cubana informó de las conversaciones oficiales que sostuvo con Raúl Castro, pero no de la entrevista que tuvo con Fidel en su residencia poco antes de abandonar la isla, el 29 de septiembre.
Las reuniones de Castro con dignatarios y amigos extranjeros son cada vez más frecuentes, pero aun así sólo representan "pequeños momentos" en la rutina de Fidel, señalan las fuentes. "La mayor parte del tiempo Castro lo pasa rodeado de su familia, dedicado a la lectura y tomando notas o escribiendo sus reflexiones". A los 83 años, el líder cubano hace ejercicio cada mañana como parte de su rehabilitación pero también por mantener la forma física. Raúl Castro ha dicho en alguna ocasión que su hermano dedica dos horas diarias al ejercicio físico.
Borón recuerda que Castro lo recibió a principios de marzo con pantalón corto azul y campera deportiva. "Se le veían piernas muy robustas", lo que a su juicio era una demostración de que estaba "siendo muy disciplinado en los ejercicios de su recuperación", según declaró al diario Clarín .
El ex mandatario cubano se dejó retratar de ese modo, y la fotografía sirvió de portada -aunque cortada de cintura para abajo- para el libro Crisis civilizatoria (sic) y agonía del capitalismo , un volumen de diálogos con Fidel publicado por el politólogo argentino en julio.
Otro rito matinal del Comandante es la lectura de los teletipos e informaciones de prensa, que incluyen todo lo que se publica en el mundo sobre Cuba, más las principales noticias de actualidad, organizadas por secciones o atendiendo a sus intereses en cada momento. "Estamos hablando de una selección de centenares de páginas", dice alguien que conoce esos resúmenes. "Fidel debe ser una de las personas mejor informadas del mundo", ha contado García Márquez, quien el año pasado compartió una larga comida, con vino y tertulia, con su viejo amigo.
Castro tiene a su servicio un equipo que se encarga de proporcionarle documentación sobre los más disímiles temas, desde materias como el cambio climático a cuestiones muy precisas sobre política interna de Estados Unidos. También, si un libro de reciente aparición le interesa y aún no ha sido traducido al castellano, hay un equipo de traductores siempre a su disposición.
Castro ya no suele llamar personalmente para requerir informaciones; lo hace en su nombre el jefe del Departamento Ideológico del Partido Comunista, Rolando Alfonso, que el año pasado sustituyó al defenestrado Carlos Valenciaga como secretario personal y jefe de despacho del ex mandatario. En la actualidad Alfonso es su colaborador más cercano.
Stone, Landau y Atilio Borón son algunas de las personas que recientemente han entrado al mundo privado de Fidel y han arrojado algo de luz sobre cómo es su universo íntimo. Landau es quizás quien mejor ha descrito el ambiente en una serie de artículos aparecidos en la publicación norteamericana Progreso Semanal .
Cuenta el cineasta que llegó a Punto Cero "por un camino exuberante de flora tropical verde" y que en la casa aguardaban junto a Castro "muchachos entre ocho y veintitantos años [nietos]" y "algunos adultos mayores, incluyendo a su hijo menor y a su esposa Dalia". Vio "una modesta y bien atendida casa de cuatro habitaciones" y a un Castro en buena forma, si bien le confesó que todavía padece las secuelas de una caída pública, en 2005 en la ciudad de Santa Clara, cuando sufrió varias fracturas. "Todavía no puedo subir bien el brazo como resultado del golpe en el hombro", le dijo.
El cineasta quedó impresionado por el sistema de trabajo de Castro. "Nos mostró ordenadas pilas de libros, revistas y periódicos", también libretas con apuntes ordenadas por temas y perfectamente clasificadas. Cuando lo visitó trabajaba con un libro del premio Nobel de Economía Paul Krugman. También le dijo que se había leído todo lo escrito por Barack Obama y le enseñó un ejemplar de sus memorias Los sueños de mi padre (1995), en una edición en español de la editorial Debate.
Landau refiere que tenía el ejemplar subrayado y con notas al margen en casi todas sus páginas. "Obama es conmovedor y también puede ser irónico", le dijo Castro, para después añadir: es "un hombre que muestra gran inteligencia, con el don de la escritura y evidentemente buenos valores. Pero está limitado en lo que puede hacer. Está atado por los intereses creados". Landau hizo una pausa en la charla para ir al baño. "En el camino vi el comedor, amueblado con gusto, pero sin señales de pompa o lujo. La casa se veía y sentía como un lugar cómodo para vivir y fácil de mantener", cuenta.
Similar impresión le causó a Borón, que encontró a Castro "feliz" y "relajado" por no estar en el poder. Reveló que sus contactos con funcionarios "se limitan a algún que otro encuentro con Raúl", algo que confirman otras fuentes. "En verdad está dedicado al estudio. Ya no se ocupa de la gestión gubernamental ni de la política diaria, aunque Raúl le consulta los temas más importantes y está al tanto de los movimientos de cuadros de más relevancia", indica alguien cercano al poder.
Cuando Castro y Borón se vieron acababan de ser defenestrados el ex vicepresidente Carlos Lage y el ex canciller Felipe Pérez Roque. Fue Castro el que le sacó el tema: "Dijo que esos funcionarios ilusionaron al enemigo externo... Habló de errores, a veces producto de excesivas ambiciones políticas o impaciencia...".
Pero, ¿realmente Castro ha abandonado la política activa? Algunos lo dudan. Es indiscutible que estructuras con las que el líder comunista gobernó en los últimos años han desaparecido -como el llamado grupo de la Batalla de Ideas o el Equipo de Coordinación y Apoyo del Comandante en Jefe-. "Ahora, bajo la presidencia de Raúl, el Consejo de Ministros se reúne todas las semanas y toma decisiones, algo que antes no ocurría pues todo pasaba por Fidel", admite un funcionario, que, sin embargo, reconoce que aunque el ex mandatario no intervenga directamente en política, su sola existencia lo condiciona todo.
"Todos sabemos lo que piensa Fidel del capitalismo y de las reformas, por eso es muy difícil que con él sucedan ciertas cosas".
En un momento de su conversación con Landau, Castro habló del poder con increíble distancia. "Yo fui un político", dijo. El cineasta se rio de la exageración "del año". Más cerca de la realidad, a Oliver Stone le confesó, en un buen resumen de su pensamiento: "El problema de la humanidad es sobrevivir a la sociedad de consumo".
Junto a Stone entró a Punto Cero la fotógrafa Rose Serra. En el último número de Paris Match , Serra publica un fotorreportaje en el que el octogenario líder aparece en la sala de su casa, junto a sus hijos Antonio, Alejandro y Álex, con magnífico semblante. El título es fabuloso: "Castro el Inoxidable".
Sin embargo, ayer mismo volvían a La Habana los rumores sobre un supuesto agravamiento de su enfermedad. Algo es seguro: mientras viva, su salud y su leyenda seguirán guardados bajo siete llaves; y tanto en su casa como fuera de ella, aunque no tenga cargos, le seguirán llamando simplemente "El Jefe".
Discurso de Fidel Castro en su última visita a la Argentina
Entrevista en casa con Oliver Stone
Oliver Stone miró a Fidel Castro y le preguntó directamente: "¿Podemos decir que la entrevista se celebró en su casa?". El líder cubano no lo pensó mucho: "Sí", dijo, con voz firme. Terminaba el tórrido mes de agosto en La Habana, y Stone todavía no se creía lo que acaba de lograr. Después de no pocas gestiones, era el primero en entrevistar al convaleciente líder comunista, de 83 años, en su residencia privada. El cineasta norteamericano, por aquellos días metido de lleno en el inicio del rodaje de Wall Street 2, había viajado discretamente a La Habana el día anterior en un avión privado para rodar la tercera entrega de Comandante para la cadena HBO.
La entrevista tuvo una significación especial pues en Cuba el tema de la vida hogareña siempre fue tabú. Durante décadas Castro protegió su intimidad celosamente, hasta el extremo de que sólo hace unos meses los primeros visitantes extranjeros comenzaron a entrar a casa del ex mandatario. Antes, sólo unos pocos colaboradores cercanos, entre ellos el ex vicepresidente Carlos Lage, el ex canciller Felipe Pérez Roque y su ex jefe de despacho Carlos Valenciaga, todos caídos en desgracia recientemente, tuvieron acceso a su intimidad.
Habrá que esperar a ver la película de Stone, un incondicional de Castro y de su régimen. Durante la entrevista el ex presidente cubano habló de diversos temas, desde el asesinato de John F. Kennedy al modelo político-económico chino, pasando por los "satélites espía" que -bromeó en serio- le siguen mientras pasea por el jardín. Es una de sus obsesiones. Queda claro que hasta el último día Castro será un cruzado contra el capitalismo, fuera y dentro de su país. Para fustigar y seguir vigilando al sistema que odia, hoy da largos paseos, se medica, sigue una rigurosa dieta, y escribe y lee en su retiro político, rodeado de hijos y nietos.
Las instalaciones del Cimeq fueron su hogar y centro de trabajo durante largo tiempo. Allí escribió su primer artículo de prensa, el 28 de marzo de 2007, sobre "la idea siniestra de convertir los alimentos en combustible". Esa reflexión fue el comienzo de una larga saga de opiniones públicas -lleva escritas alrededor de 300- que constituyen el cordón umbilical que le unen hoy a su país y al mundo.
Durante meses Castro recibió en el hospital a presidentes y dignatarios extranjeros, a amigos y colaboradores; también allí, el 18 de febrero de 2008, redactó el histórico mensaje en el que anunció que renunciaba a ser reelegido presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. La decisión abrió el camino de la presidencia a su hermano Raúl.
Al regresar a su casa, hace alrededor de un año, las medidas de seguridad se flexibilizaron. Castro empezó a recibir visitas en su hogar, en un ambiente familiar, acompañado de su esposa, hijos y nietos. En marzo invitó al sociólogo argentino Atilio Borón. A fines de agosto estuvo el cineasta Oliver Stone para rodar un nuevo documental sobre el líder cubano -el tercero, después de Comandante (2003) y Looking for Fidel (2004)-, que será emitido por la cadena HBO. Un mes después recibió al documentalista estadounidense Saúl Landau, quien después del encuentro reveló que Castro sigue con pasión las noticias de la actualidad mundial, lee vorazmente, mira la televisión "de manera selectiva" y está contento por haber abandonado la política.
"Fidel recibe en su casa a más gente de la que sale en la prensa", señala una persona enterada de los movimientos de Punto Cero. "Lo que ocurre es que no se le da publicidad por razones de discreción y de deferencia con los visitantes". Un ejemplo es el del presidente de Chipre, Demetris Christofias, que visitó La Habana en septiembre. La prensa cubana informó de las conversaciones oficiales que sostuvo con Raúl Castro, pero no de la entrevista que tuvo con Fidel en su residencia poco antes de abandonar la isla, el 29 de septiembre.
Las reuniones de Castro con dignatarios y amigos extranjeros son cada vez más frecuentes, pero aun así sólo representan "pequeños momentos" en la rutina de Fidel, señalan las fuentes. "La mayor parte del tiempo Castro lo pasa rodeado de su familia, dedicado a la lectura y tomando notas o escribiendo sus reflexiones". A los 83 años, el líder cubano hace ejercicio cada mañana como parte de su rehabilitación pero también por mantener la forma física. Raúl Castro ha dicho en alguna ocasión que su hermano dedica dos horas diarias al ejercicio físico.
Borón recuerda que Castro lo recibió a principios de marzo con pantalón corto azul y campera deportiva. "Se le veían piernas muy robustas", lo que a su juicio era una demostración de que estaba "siendo muy disciplinado en los ejercicios de su recuperación", según declaró al diario Clarín .
El ex mandatario cubano se dejó retratar de ese modo, y la fotografía sirvió de portada -aunque cortada de cintura para abajo- para el libro Crisis civilizatoria (sic) y agonía del capitalismo , un volumen de diálogos con Fidel publicado por el politólogo argentino en julio.
Otro rito matinal del Comandante es la lectura de los teletipos e informaciones de prensa, que incluyen todo lo que se publica en el mundo sobre Cuba, más las principales noticias de actualidad, organizadas por secciones o atendiendo a sus intereses en cada momento. "Estamos hablando de una selección de centenares de páginas", dice alguien que conoce esos resúmenes. "Fidel debe ser una de las personas mejor informadas del mundo", ha contado García Márquez, quien el año pasado compartió una larga comida, con vino y tertulia, con su viejo amigo.
Castro tiene a su servicio un equipo que se encarga de proporcionarle documentación sobre los más disímiles temas, desde materias como el cambio climático a cuestiones muy precisas sobre política interna de Estados Unidos. También, si un libro de reciente aparición le interesa y aún no ha sido traducido al castellano, hay un equipo de traductores siempre a su disposición.
Castro ya no suele llamar personalmente para requerir informaciones; lo hace en su nombre el jefe del Departamento Ideológico del Partido Comunista, Rolando Alfonso, que el año pasado sustituyó al defenestrado Carlos Valenciaga como secretario personal y jefe de despacho del ex mandatario. En la actualidad Alfonso es su colaborador más cercano.
Stone, Landau y Atilio Borón son algunas de las personas que recientemente han entrado al mundo privado de Fidel y han arrojado algo de luz sobre cómo es su universo íntimo. Landau es quizás quien mejor ha descrito el ambiente en una serie de artículos aparecidos en la publicación norteamericana Progreso Semanal .
Cuenta el cineasta que llegó a Punto Cero "por un camino exuberante de flora tropical verde" y que en la casa aguardaban junto a Castro "muchachos entre ocho y veintitantos años [nietos]" y "algunos adultos mayores, incluyendo a su hijo menor y a su esposa Dalia". Vio "una modesta y bien atendida casa de cuatro habitaciones" y a un Castro en buena forma, si bien le confesó que todavía padece las secuelas de una caída pública, en 2005 en la ciudad de Santa Clara, cuando sufrió varias fracturas. "Todavía no puedo subir bien el brazo como resultado del golpe en el hombro", le dijo.
El cineasta quedó impresionado por el sistema de trabajo de Castro. "Nos mostró ordenadas pilas de libros, revistas y periódicos", también libretas con apuntes ordenadas por temas y perfectamente clasificadas. Cuando lo visitó trabajaba con un libro del premio Nobel de Economía Paul Krugman. También le dijo que se había leído todo lo escrito por Barack Obama y le enseñó un ejemplar de sus memorias Los sueños de mi padre (1995), en una edición en español de la editorial Debate.
Landau refiere que tenía el ejemplar subrayado y con notas al margen en casi todas sus páginas. "Obama es conmovedor y también puede ser irónico", le dijo Castro, para después añadir: es "un hombre que muestra gran inteligencia, con el don de la escritura y evidentemente buenos valores. Pero está limitado en lo que puede hacer. Está atado por los intereses creados". Landau hizo una pausa en la charla para ir al baño. "En el camino vi el comedor, amueblado con gusto, pero sin señales de pompa o lujo. La casa se veía y sentía como un lugar cómodo para vivir y fácil de mantener", cuenta.
Similar impresión le causó a Borón, que encontró a Castro "feliz" y "relajado" por no estar en el poder. Reveló que sus contactos con funcionarios "se limitan a algún que otro encuentro con Raúl", algo que confirman otras fuentes. "En verdad está dedicado al estudio. Ya no se ocupa de la gestión gubernamental ni de la política diaria, aunque Raúl le consulta los temas más importantes y está al tanto de los movimientos de cuadros de más relevancia", indica alguien cercano al poder.
Cuando Castro y Borón se vieron acababan de ser defenestrados el ex vicepresidente Carlos Lage y el ex canciller Felipe Pérez Roque. Fue Castro el que le sacó el tema: "Dijo que esos funcionarios ilusionaron al enemigo externo... Habló de errores, a veces producto de excesivas ambiciones políticas o impaciencia...".
Pero, ¿realmente Castro ha abandonado la política activa? Algunos lo dudan. Es indiscutible que estructuras con las que el líder comunista gobernó en los últimos años han desaparecido -como el llamado grupo de la Batalla de Ideas o el Equipo de Coordinación y Apoyo del Comandante en Jefe-. "Ahora, bajo la presidencia de Raúl, el Consejo de Ministros se reúne todas las semanas y toma decisiones, algo que antes no ocurría pues todo pasaba por Fidel", admite un funcionario, que, sin embargo, reconoce que aunque el ex mandatario no intervenga directamente en política, su sola existencia lo condiciona todo.
"Todos sabemos lo que piensa Fidel del capitalismo y de las reformas, por eso es muy difícil que con él sucedan ciertas cosas".
En un momento de su conversación con Landau, Castro habló del poder con increíble distancia. "Yo fui un político", dijo. El cineasta se rio de la exageración "del año". Más cerca de la realidad, a Oliver Stone le confesó, en un buen resumen de su pensamiento: "El problema de la humanidad es sobrevivir a la sociedad de consumo".
Junto a Stone entró a Punto Cero la fotógrafa Rose Serra. En el último número de Paris Match , Serra publica un fotorreportaje en el que el octogenario líder aparece en la sala de su casa, junto a sus hijos Antonio, Alejandro y Álex, con magnífico semblante. El título es fabuloso: "Castro el Inoxidable".
Sin embargo, ayer mismo volvían a La Habana los rumores sobre un supuesto agravamiento de su enfermedad. Algo es seguro: mientras viva, su salud y su leyenda seguirán guardados bajo siete llaves; y tanto en su casa como fuera de ella, aunque no tenga cargos, le seguirán llamando simplemente "El Jefe".
Discurso de Fidel Castro en su última visita a la Argentina
Entrevista en casa con Oliver Stone
Oliver Stone miró a Fidel Castro y le preguntó directamente: "¿Podemos decir que la entrevista se celebró en su casa?". El líder cubano no lo pensó mucho: "Sí", dijo, con voz firme. Terminaba el tórrido mes de agosto en La Habana, y Stone todavía no se creía lo que acaba de lograr. Después de no pocas gestiones, era el primero en entrevistar al convaleciente líder comunista, de 83 años, en su residencia privada. El cineasta norteamericano, por aquellos días metido de lleno en el inicio del rodaje de Wall Street 2, había viajado discretamente a La Habana el día anterior en un avión privado para rodar la tercera entrega de Comandante para la cadena HBO.
La entrevista tuvo una significación especial pues en Cuba el tema de la vida hogareña siempre fue tabú. Durante décadas Castro protegió su intimidad celosamente, hasta el extremo de que sólo hace unos meses los primeros visitantes extranjeros comenzaron a entrar a casa del ex mandatario. Antes, sólo unos pocos colaboradores cercanos, entre ellos el ex vicepresidente Carlos Lage, el ex canciller Felipe Pérez Roque y su ex jefe de despacho Carlos Valenciaga, todos caídos en desgracia recientemente, tuvieron acceso a su intimidad.
Habrá que esperar a ver la película de Stone, un incondicional de Castro y de su régimen. Durante la entrevista el ex presidente cubano habló de diversos temas, desde el asesinato de John F. Kennedy al modelo político-económico chino, pasando por los "satélites espía" que -bromeó en serio- le siguen mientras pasea por el jardín. Es una de sus obsesiones. Queda claro que hasta el último día Castro será un cruzado contra el capitalismo, fuera y dentro de su país. Para fustigar y seguir vigilando al sistema que odia, hoy da largos paseos, se medica, sigue una rigurosa dieta, y escribe y lee en su retiro político, rodeado de hijos y nietos.
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