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miércoles, 31 de marzo de 2010

Cierra tu cuenta con DHL.

DHL o cómo se apoya a la censura
Por Yoani
Imagen tomada de: http://media.photobucket.com/
Hace un par de años fui a la oficina de DHL en Miramar para enviar unos videos familiares a unos amigos en España. La empleada me miró como si pretendiera trasladar a otra galaxia una molécula de oxígeno. Sin siquiera tocar el casete MiniDV, me dijo que la filial habanera sólo aceptaba transportar modelos VHS. Pensé que se trataba de una cuestión de tamaño, pero la explicación de ella fue más sorprendente: “Es que nuestras máquinas para visualizar el contenido sólo leen casetes grandes”. Ante mi insistencia, la mujer sospechó que en lugar del rostro sonriente de mi hijo, yo quería remitir “propaganda enemiga” al extranjero.
Regresé frustrada a casa –adonde nunca me llega correo regular– y pasado un tiempo estuve otra vez necesitada de los servicios de esta empresa alemana. Ante la imposibilidad de viajar a Chile para presentar mi libro Cuba Libre, la editorial me remitió, hace pocos días, diez ejemplares en un sobre con la palabra “express”. Ni las numerosas llamadas telefónicas a la oficina de la calle 26 esquina 1ra, ni mi presencia allí, han logrado que me entreguen lo que es mío. “Su paquete ha sido confiscado” me han dicho hoy en la mañana, aunque en realidad debieran haber sido más honestos y confesarme “Su paquete ha sido robado”. Aunque se trata de los mismos textos que, sin echar mano de la violencia verbal, he ido publicando en la Web desde hace tres años, los censores de la aduana lo han tramitado como si fuera un manual para fabricar cocteles Molotov.
Ahora que los titulares de todo el mundo cuentan el fin del contubernio entre Google y la censura china, las empresas extranjeras radicadas en Cuba siguen obedeciendo los filtros ideológicos impuestos desde el gobierno. Con sus aires de eficiencia, su tradición de inmediatez y sus frases al estilo de “Keep an eye on your package”, DHL ha aceptado una tabula política para medir a sus clientes. No hacerlo le valdría la expulsión del país y la consiguiente pérdida económica, de ahí que pasen por alto la inviolabilidad del correo y miren hacia otro lado cuando alguien demanda que le devuelvan lo que le pertenece. Los colores rojo y amarillo de su identidad corporativa nunca me habían parecido tan estridentes. Al mirarlos hoy siento que en lugar de celeridad y eficacia nos están advirtiendo: “¡Cuidado! Ni siquiera entre nosotros tu correspondencia está segura”.

martes, 16 de marzo de 2010

Almodovar vio la luz.... a ver cuando salen las peliculas privadas en La Habana.



Pedro Almodóvar firma documento contra gobierno cubano
El director manchego se sumó al documento que ya firmaron 5000 personas (AP/Archivo)

09:28 AM Madrid.- El cineasta español Pedro Almodóvar ha firmado una petición pidiendo la liberación inmediata de todos los presos políticos cubanos, dijo a la AFP hoy su productora, El Deseo. Almodóvar se sumó el lunes a la petición "Orlando Zapata Tamayo. Yo acuso al gobierno cubano", lanzado a través de un blog español el viernes y ya firmado por otras personalidades del mundo de la cultura, entre ellas, el escritor hispano-peruano Mario Vargas Llosa y 5.000 ciudadanos anónimos. Este manifiesto pide "por la excarcelación inmediata e incondicional de todos los presos políticos en las cárceles cubanas; por el respeto al ejercicio, la promoción y la defensa de los derechos humanos en cualquier parte del mundo". Asimismo denuncia la muerte, el 23 de febrero del disidente cubano Orlando Zapata "injustamente encarcelado y brutalmente torturado en las prisiones castristas, muerto en huelga de hambre denunciando estos crímenes y la falta de derechos y democracia en su país". El parlamento europeo condenó la semana pasada la muerte "evitable" de Zapata, lo que le valió una respuesta del parlamento cubano y de los medios locales que acusan a los europeos de ser lacayos de Estados Unidos. Países de izquierda en Latinoamérica, como Brasil, Bolivia y Uruguay defienden al gobierno cubano en este tema. El gobierno de Raúl Castro niega la detención de presos políticos (unos 200 según los disidentes), afirmando que se trata de "mercenarios" a sueldo de Estados Unidos que impone desde hace 48 años un embargo contra la isla.

martes, 9 de marzo de 2010

Torturas en Cuba.


Torturas en La Habana.
Omar Pernet sufrió cuatro décadas de tortura en cárceles cubanas. Con una sierra le cortaron 8 cm de la pierna, además de los golpes y machetazos. El disidente afirma que Fidel es racista

En una entrevista al diario español ABC, el opositor al régimen cubano de los hermanos Castro, Omar Pernet, cuenta en profundidad cómo -durante 40 años- fue torturado hasta que finalmente logró escapar a España. "Estuve torturado en las cárceles castristas desde 1965, en cuatro procesos, cuando iba a cumplir 19 años. La mayor amenaza era cuando nos trasladaban: cinco días sin conocimiento y tres meses y medio sin memoria. Le dijeron a mi familia que tenía un germen en la sangre y que por eso me cortaron la pierna izquierda: me serraron ocho centímetros de hueso con anestesia local. Rabié de dolor. Querían amputármela, y no me dejé. Me enteré de que me faltaba ese trozo cuando llegué a España. Continuamente nos daban feroces palizas, tanto los custodios como los presos a los que les pagaban por pegarnos", dice Pernet en una de sus primeras declaraciones.El hombre tiene una historia plagada de violencia por parte de un régimen que dice velar por la seguridad de sus ciudadanos. En 1965, con apenas 19 años estuvo preso hasta 1968. Luego en 1974 volvió a las cárceles porque un amigo escribió: "¡Vamos a coger el barco de mi padre y tirar para USA!" y recién salió en1983. En1992 nuevamente fue preso y torturado, esta vez por dibujar en caballos blancos, con pinturas negras y rojas, versos prohibidos de Martí: "La tiranía en todos sus órganos es tiranía", hasta 1997. En 2003 finalmente fue deportado a España sin que no pudiera llevarse con él a su familia. "Fidel Castro es terroríficamente racista. Te humillaban así: '¡Esa negra puta que te parió tenía que haberse reventado contigo dentro!' Y se lo decían a mi madre cuando venía a verme. Un día, uno que estaba muy cansado de tanta humillación, de que putearan a su madre, de que le golpearan, de las torturas, le dio con el machete en la cabeza al jefe de la unidad. Lo mataron, claro", dice Pernet.Con respecto a la muerte por huelga de hambre de Orlando Zapata, Pernet asegura que el régimen lo asesinó. "Fue uno de los asesinatos más horrendos. A otro compañero le amputaron las piernas y a los 52 días de estar en huelga de hambre le dieron una golpiza, y en el día 53 se murió".Finalmente Pernet muestra poca esperanza para que el problema cubano se resuelva, aunque aclara que desde España fundó el Movimiento Popular Cubano, y en Cuba el de Derechos Humanos Mario Manuel de la Peña. "Les envío ropa y zapatos, donaciones que me hace la Iglesia, celulares, dinero. Lo que podemos".
Fuente: ABC.es

domingo, 7 de marzo de 2010

Orlando Zapata Tamayo, la mecha de la dinamita.



El disidente que el régimen dejó morir
El castrismo desacredita a Orlando Zapata Tamayo, fallecido el 23 de febrero, después de 85 días de huelga de hambre. Sus compañeros de lucha recuerdan su humildad, destacan su coraje y aseguran que su muerte potenciará al movimiento opositor
A ntes de convertirse en mártir y símbolo de la disidencia cubana, Orlando Zapata Tamayo era un opositor desconocido, callado y con poco peso específico. Nunca destacó ni tuvo afanes de protagonismo. Quizás por ello el 20 de marzo de 2003, día en que fue detenido en La Habana junto con Marta Beatriz Roque y otros cuatro disidentes, el Gobierno lo excluyó del grupo de los 75 a los que enjuiciaría después por "conspirar" con Estados Unidos. Mientras los demás fueron condenados de inmediato a penas de prisión de hasta 28 años de cárcel, Zapata, un humilde albañil negro que entonces tenía 35 años de edad, quedó fuera del escarmiento. Su juicio no fue sumarísimo. Se realizó meses después y fue sancionado a 3 años de privación de libertad por desobediencia y desacato. Orlando Zapata no llegó a ser el número 76 de aquel grupo selecto de disidentes, pero al final se convirtió en el primero de la lista debido a una huelga de hambre de 85 días que lo dejó en el camino -murió el pasado 23 de febrero- y que ha movilizado como nunca antes al movimiento opositor cubano. Activistas de la vieja guardia como Óscar Espinosa Chepe, uno de los 75 condenados aquella primavera de 2003, asegura que su muerte ha provocado una conmoción sin precedentes en las filas de la disidencia. "En los últimos 50 años no sucedía nada así", afirma este economista de 70 años de edad, condenado a 20 de prisión en aquellos procesos y luego puesto en libertad con una "licencia extrapenal" por motivos de salud. "Era un hombre muy humilde, no quería hablar ni aparecer en las fotos. Fue el régimen el que lo convirtió en líder y en mártir con su intolerancia", dice Chepe. A su entender, la muerte de Orlando Zapata marca un antes y un después en su país, y no sólo para la disidencia, también para el Gobierno. De modo similar piensan todos los opositores consultados para este reportaje, de tendencias distintas: el criterio general hoy es que lo que hoy se conoce como el "caso Zapata" ha fomentado la unidad y servido de acicate al movimiento opositor, mientras que para el Gobierno, en términos de imagen, el resultado es demoledor. En los últimos días, media docena de presos políticos y un periodista disidente se han declarado en huelga de hambre en la isla, además de varios más en ayuno, para protestar por la muerte de Orlando Zapata. También exigen la liberación de todos los prisioneros políticos, que según datos de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional son alrededor de 200, de ellos 65 considerados por Amnistía Internacional como prisioneros de conciencia.
"¿Zapata? ¿Qué Zapata...?"
La censura del régimen cubano y el férreo control sobre Internet impiden que la mayoría de la población conozca las acciones de miles de disidentes
MAURICIO VICENT - La Habana - 07/03/2010
El Paios - Madrid
Fariñas, 12 días en huelga de hambre

Otra cosa es el descontento. Nunca se había criticado tanto al Gobierno
La pregunta de Yairis González, una estudiante habanera de 20 años, puede chocar a los que viven fuera de la isla, pero refleja lo que sucede en Cuba.
Mañana se cumplen dos semanas de la muerte del preso de conciencia Orlando Zapata. Hasta la televisión oficial ha dado su versión de la huelga de hambre de 85 días que costó la vida al opositor -un simple "delincuente común", según el Gobierno-. Sin embargo, Yairis y muchos de sus compatriotas siguen totalmente ajenos al escándalo internacional, centrados en sus numerosos problemas cotidianos.
Ya se sabe que los medios de prensa en Cuba están controlados por el Estado y que el acceso a Internet es limitado. Bien por falta de información o por desconfianza, o porque hay otras prioridades y la vida es ya bastante dura, la mayoría de los cubanos sabe poco o nada de disidencia.
Además, está la propaganda oficial, que lleva medio siglo acusando a todos los opositores de estar vinculados de uno u otro modo al Gobierno de EE UU, y eso cala.
Por la razón que sea, cuando uno pregunta en la calle por Oswaldo Payá, Elizardo Sánchez, Héctor Palacios o cualquiera de los opositores de la vieja guardia, casi nadie los conoce. Igual ocurre con la bloguera Yoani Sánchez, y con las Damas de Blanco y con los 200 presos políticos que cumplen condenas en las cárceles, según datos de la oposición.
La muerte de Zapata ha conmocionado como nunca antes al movimiento disidente. Pero no ha representado un cambio sustancial en la situación antes descrita: la mayoría de los cubanos está lejos de la acera opositora. Otra cosa es el descontento popular. Nunca como ahora se ha criticado tanto al Gobierno en la calle por la desastrosa situación económica y por la nula voluntad oficial de promover unos cambios que la sociedad demanda a gritos.
"Sin duda, éste es el principal partido de oposición", asegura Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CDHRN). Sánchez es uno de los disidentes más veteranos, con casi 25 años de militancia. Cuando él comenzó, recuerda, "toda la disidencia se podía contar con los dedos de las dos manos". Hoy, el panorama es muy distinto. Da dos datos: "Hace 10 días la policía tuvo que detener a más de 110 opositores para evitar un homenaje a Orlando Zapata durante su funeral en Banes". En segundo lugar señala que "en 2002 el Proyecto Varela, de Payá, logró reunir 25.000 firmas para pedir un referéndum".
Sánchez calcula que hoy los activistas del movimiento opositor son "entre 5.000 y 8.000 en todo el país", aparte de simpatizantes. El número de organizaciones es difícil de calcular, quizás un centenar, quizás dos, en su mayoría pequeñas y divididas, que representan todas las tendencias políticas.
El Movimiento Cristiano Liberación, de Oswaldo Payá, y la Unión Liberal, de Héctor Palacios, son los grupos más numerosos. A este último pertenece Guillermo Fariñas, el opositor que se encuentra en huelga de hambre en Santa Clara para reclamar la libertad de 26 prisioneros políticos enfermos. Hay también históricos de línea dura, como Marta Beatriz Roque o Vladimiro Roca, y socialdemócratas moderados, como Manuel Cuesta Morúa, fundador del Arco Progresista, y Eloy Gutiérrez Menoyo, líder de Cambio Cubano.
Junto a la disidencia tradicional y grupos de derechos humanos como la CDHRN, en 2003 surgió el movimiento de las Damas de Blanco, integrado por las esposas, mujeres y familiares de los 75 disidentes encarcelados en la primavera de ese año. Ellas, junto a los presos políticos, han sido quienes más solidaridad internacional han logrado.
Hace un par de años apareció en escena la blogostroika o ciberdisidencia, revolucionando el panorama opositor. Su líder indiscutible es Yoani Sánchez. A esta radiografía hay que agregar un collage de periodistas disidentes, rockeros y raperos alternativos, académicos de izquierda y paracaidistas circunstanciales.
Según el economista Óscar Espinosa Chepe, miembro del Grupo de los 75, lo evidente es que "la realidad es cada vez más opositora". "Lo que más pesa hoy es el gran descontento popular", dice. Cuenta que hace unas pocas semanas asistió a un espectáculo humorístico en el teatro Carlos Marx: "Los jóvenes aplaudían a rabiar cada chiste crítico". Del mismo modo, piensa, el malestar es cada vez mayor dentro del Partido Comunista y también hay sectores críticos en las alturas.
Coincide con él Elizardo Sánchez, aunque llama a poner los pies en la tierra: "La situación de la disidencia en Cuba se asemeja a la de un estadio de fútbol: en las gradas está el pueblo mirando lo que sucede. Abajo estamos unos cuantos opositores y el Gobierno, que nos persigue".

miércoles, 3 de marzo de 2010

Realidades historicas, han pasado 5 decadas de desgaste institucional en Cuba.

Lo que no sabe Cuba
M. Á.BASTENIER 03/03/2010


Cuba es la peor enemiga de sí misma. Y si cupiera alguna duda, la muerte de Orlando Zapata sería la prueba irrefutable. Tanto si el Estado castrista ha dejado con su indiferencia que muriera el disidente, 85 días en huelga de hambre, como si ha colaborado con torturas o malos tratos -que La Habana desmiente-, su gesto puede marcar un antes y un después, en la medida en que ha provocado el repudio del mundo y la reacción en cadena de otros presos políticos, que se suman a esa durísima forma de protesta.
Fariñas continúa su ayuno en casa tras permanecer varias horas en un hospital
Raúl Castro deja morir a los disidentes porque desconoce el mundo y cree conocer a los cubanos
Cincuenta años de amurallamiento nacional producen una pérdida de masa crítica. La Cuba de 1959, aunque terriblemente injusta, poseía un excelente conocimiento del mundo exterior, ignorancia que si es grave para cualquier país democrático, mucho más para las dictaduras que pagan un altísimo precio por no estar siempre sobre aviso. Y Cuba en 2010 ignora cómo es el mundo, porque si los recuerdos de las aventuras internacionalistas en Angola y Etiopía tenían un sentido hace cuatro décadas, dejaron de tenerlo con la desaparición de la URSS en 1991 y el fin de la división del planeta en dos bloques; de igual forma que es imposible comparar hoy lo que significó para la izquierda la guerra de Vietnam en los años sesenta y setenta con los conflictos de Irak o Afganistán, en los que no sólo no juegan ningún papel la extinta Moscú ni la reformulada China, sino que todos los Gobiernos del Tercer Mundo aceptan la intervención de Estados Unidos.
Cuba no ha respondido a la con todo modesta apertura del presidente Obama, que en abril de 2009, en vísperas de la Cumbre de las Américas en Trinidad, liberalizó la posibilidad de viajar a la isla y enviar remesas de dinero y especies. El segundo Castro, Raúl, ungido presidente hace dos años por enfermedad del primero, Fidel, no quiere entender que para que Washington normalice la relación y acabe con el embargo, debe primero instaurar libertades concretas que pueda saborear el ciudadano, aunque sólo sean de carácter económico.
El castrismo creó gracias a los subsidios de Moscú el mayor sistema de atención social de América Latina, pero esa munificencia entró en coma al mismo tiempo que la URSS, provocando la caída del PIB cubano un 24% en 1991 y un 15% en 1992, pese a lo que La Habana tiene que gastar 600 millones de euros al año en subvencionar alimentos, de los que importa un 80%, y 275 millones para comedores obreros. Los dos grandes pilares en los que se sustentaba su legitimidad eran esa preocupación por el bienestar ciudadano, y la defensa de la soberanía frente a Estados Unidos. A Raúl Castro es probable que le tiente el modelo chino, que también extrae uno de sus grandes flotadores del crecimiento económico, pero con el Estado Providencia en precario, se ha limitado a inyectar racionalidad en un poder constantemente cortocircuitado por lo que la analista María Teresa Romero llama "factores telúricos" -como pertenecer a la vieja guardia de sierra Maestra- con el fin de conseguir que la cadena de responsabilidad y mando sea la única que tome decisiones. Y si no ha hecho más puede deberse a que cree que vuelve a haber futuro. En los últimos tiempos, numerosos dirigentes latinoamericanos han visitado la isla, el brasileño Lula con frecuencia, y el venezolano Chávez prácticamente vive allí; Cuba será parte de una nueva OEA sin EE UU, como proyectan Brasilia y Caracas; y Venezuela se ha convertido casi en una segunda URSS, pagando a los técnicos cubanos que inundan el país, y fiando el crudo a la isla. Raúl Castro deja que mueran los disidentes porque desconoce el mundo y cree que conoce a los cubanos. Como escribe Jorge I. Domínguez: "En Cuba la soberanía es un artículo de consumo, y su goce un fin en sí mismo". La rebeldía castrista es el último bien fungible que esgrime el régimen, entre el espejismo chino y las dádivas chavistas.
Y no falta en medio de todo ello una diversidad de razones para condenar la muerte de Zapata. Para cualquier ciudadano, porque es de estricta justicia; para la derecha ideologizada, porque así se siente plenamente democrática; y para la coalición del resentimiento porque es una forma de atacar al presidente Zapatero por no haber batido el récord de velocidad en pronunciar esa condena. Pero no se puede condenar a Cuba sin hacer lo propio con el embargo norteamericano.

lunes, 1 de marzo de 2010

El precio de la violacion a Zapata, opiniones desde Mdrid.

Réquiem por Orlando
JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA 01/03/2010
El Pais, Madrid.

La muerte de Orlando Zapata pone en evidencia el completo agotamiento y la extrema fragilidad del régimen cubano. Que después de más de 50 años de control de todos los resortes de poder (político, económico y cultural), un régimen tenga que reprimir tan brutalmente a un albañil cuya única forma de resistencia ha sido pacífica y de palabra sólo significa una cosa: que el régimen cubano tiene tanto miedo a sus ciudadanos como ellos al régimen, o incluso más.
La disidencia cubana pide que se suspendan las huelgas de hambre
El actor Willy Toledo afirma que Orlando Zapata "no era más que un delincuente común"
El régimen cubano tiene tanto miedo a sus ciudadanos como ellos al régimen, o incluso más
Las intuiciones no suelen ser buenas consejeras, ya que a menudo son simples formas de confundir la realidad con nuestros deseos. Pero a la luz de lo ocurrido con otros regímenes de corte totalitario (piénsese en la Rumania de Ceausescu), un colapso repentino del régimen cubano debería ser mucho más probable de lo que pudiera parecer a primera vista. Si como nos dice el Gobierno cubano, 65 personas (presos de conciencia, según Amnistía Internacional) pueden subvertir sólo con sus palabras un régimen que presume de ser una revolución popular, lo que en realidad nos están diciendo los Castro es que son perfectamente conscientes de que los 50 años de revolución apenas durarían 50 horas si el régimen renunciara a la coacción física.
A estas alturas es poco discutible que la revolución cubana ha desembocado en una tiranía sostenida simplemente por la fuerza bruta. Pero para quienes todavía tengan sus dudas, el caso de Orlando Zapata nos ofrece un detallado estudio de caso de cómo los totalitarismos doblegan la voluntad de las personas. Primero, tres meses de prisión por quejarse públicamente "de lo mala que estaba la cosa"; luego, tres años de condena por participar en un ayuno opositor; y, finalmente, una vez en prisión, condenas sucesivas de hasta 36 años y continuas palizas y malos tratos por negarse a ser tratado como un preso común. Es por eso que la lucha entre Orlando Zapata y el régimen cubano ha sido a muerte: ambos sabían que cuando alguien se resiste de la manera que lo ha hecho Orlando (pacíficamente y hasta el final), no hay régimen que aguante.
Es cierto que 50 años de confrontación con el régimen cubano sólo han contribuido a reforzar al régimen. Pero al diálogo sin condiciones con el régimen, que es la otra opción (favorecida, entre otros, por España), tampoco parece haberle ido mucho mejor: si las cosas marchan bien, hay que dialogar mucho, pero si las cosas van mal (como ahora), mucha más razón para dialogar más intensamente todavía. Y lo mismo, pero al revés, respecto al diálogo con la oposición cubana: si las cosas van bien y hay señales de voluntad de cambio dentro del régimen, no vamos a estropearlo hablando con la oposición; y si las cosas van mal, qué vamos a ganar hablando con la oposición, ¿poner aún más nervioso al régimen y endurecer aún más la represión?
Como politólogo, es difícil aceptar que un proceder así constituya una "política". Más bien, al contrario, si entendemos la política como la aplicación de medios para lograr fines (y el sucesivo ajuste de esos medios a la luz de los resultados obtenidos), este proceder representa la negación de la política: se sabe lo que se quiere (un cambio pacífico hacia una democracia), pero no cómo lograrlo. Que España carezca de una política hacia Cuba digna de ese nombre se debe a varias razones: en primer lugar, España está tan enredada histórica y emocionalmente en Cuba que difícilmente puede partir de cero y examinar los méritos relativos de todas las opciones sin prejuicios; en segundo lugar, la falta de consenso interno en España sobre el tema (compárese el caso Zapata con el caso Haidar) debilita de antemano la eficacia de cualquier política hacia Cuba; y, en tercer lugar, incluso aunque España tuviera una política hacia Cuba, su margen de influencia sobre los acontecimientos internos sería pequeño mientras Brasil, Venezuela y muchos otros sigan creyendo, como Gaspar Llamazares, que se puede ser a la vez "amigo del régimen y de los cubanos" pese a la evidencia de que régimen y cubanos hace tiempo que han dejado de ser amigos entre ellos.
Todo ello explica que la (no) política de España hacia Cuba consista simplemente en mantener abiertos los canales de diálogo con el régimen para poder detectar una eventual voluntad de cambio con antelación, interceder ocasionalmente a favor de algún disidente (pero a cambio huir de los contactos a alto nivel con la oposición) y, por último, ofrecer al régimen cuantas oportunidades de apertura y desarrollo económico sean posibles (incluido un acuerdo de cooperación con la UE que no incluya condicionalidad política). No es nada descabellado, pero no llamemos política a lo que simplemente es la suma de algunas esperanzas débilmente hiladas entre sí. Ellos, como dice Raúl Rivero, sin pan ni palabras; nosotros, instalados en la impotencia.
La muerte valiente de Zapata
El castrismo desacredita al disidente fallecido tildándole de "preso común" - Sus compañeros de lucha recuerdan su humildad y destacan su coraje

MAURICIO VICENT - La Habana - 28/02/2010

Antes de convertirse en mártir y símbolo de la disidencia cubana, Orlando Zapata Tamayo era un opositor desconocido, callado y con poco peso específico. Nunca destacó ni tuvo afanes de protagonismo. Quizás por ello el 20 de marzo de 2003, día en que fue detenido en La Habana junto a Marta Beatriz Roque y otros cuatro disidentes, el Gobierno lo excluyó del grupo de los 75 a los que enjuiciaría después por "conspirar" con Estados Unidos.
La disidencia cubana pide que se suspendan las huelgas de hambre
A Zapata lo dejaron morir tras una huelga de hambre que duró 85 días
En los años noventa emigró a la capital cubana y trabajó duro como albañil
Nunca formó parte del Grupo de los 75, los llamados disidentes ‘oficiales’
Su caso ha alentado la unidad y servido de acicate para la dividida oposición
Mientras éstos fueron condenados de inmediato a penas de prisión de hasta 28 años de cárcel, Zapata, un humilde albañil negro que entonces tenía 35 años, quedó fuera del escarmiento.
Su juicio no fue sumarísimo. Se realizó meses después y fue sancionado a tres años de privación de libertad por desobediencia y desacato. Orlando Zapata nunca llegó a ser el número 76 de aquel grupo selecto de disidentes, pero al final se convirtió en el primero de la lista debido a una huelga de hambre de 85 días que lo dejó en el camino y que ha movilizado como nunca antes al movimiento opositor cubano.
Activistas de la vieja guardia como Óscar Espinosa Chepe, uno de los 75 condenados aquella primavera de 2003, asegura que su muerte ha provocado una "conmoción sin precedentes" en las filas de la disidencia. "En los últimos 50 años no sucedía nada así", afirma este economista de 70 años de edad, condenado a 20 de prisión en aquellos procesos y luego puesto en libertad con una 'licencia extrapenal' por motivos de salud.
"Era un hombre muy humilde, no quería hablar ni aparecer en las fotos. Fue el régimen el que lo convirtió en líder y en mártir con su intolerancia", piensa Chepe.
A su entender, la muerte de Orlando Zapata marca un "antes y un después" en su país, "y no sólo para la disidencia, también para el Gobierno". De modo similar piensan todos los opositores consultados para este reportaje, de todas las tendencias (y muchas veces no bien avenidos): el criterio general hoy es que el "caso Zapata" ha fomentado la unidad y servido de acicate al movimiento opositor, mientras que para el Gobierno, en términos de imagen, el resultado es demoledor.
En los últimos días, media docena de presos políticos y un periodista disidente se han declarado en huelga de hambre en la isla, además de varios más en ayuno, para protestar por la muerte de Orlando Zapata. También exigen la liberación de todos los prisioneros políticos, que según datos de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CDHRN) son alrededor de 200, de ellos 65 adoptados por Amnistía Internacional como prisioneros de conciencia.
Orlando Zapata Tamayo era uno de esos presos de conciencia. Pero la historia de cómo ese joven albañil negro de una pequeña localidad del oriente cubano llegó a convertirse en el mártir de la disidencia que es hoy, es larga y gris. Zapata era el segundo hijo de una familia humildísima de Banes, un pueblo de 35.000 habitantes situado a 830 kilómetros al este de La Habana. De allí era oriundo Fulgencio Batista, contra quien se alzaron en armas Fidel y Raúl Castro, que nacieron a pocos kilómetros del lugar, en el asentamiento de Birán.
Zapata nunca destacó ni tuvo carisma, está claro. Sus compañeros de disidencia lo recuerdan como alguien "muy sencillo" y de "pocas palabras", pero "valiente". "No tenía miedo", asegura Marta Beatriz Roque, la disidente del grupo de los 75 que fue arrestada junto a él aquel 20 de marzo de 2003. "Aquel día, cuando llegó la policía y nos detuvo, le pegaron: a cada golpe gritaba ¡vivan los Derechos Humanos¡". Marta Beatriz Roque (sancionada a 20 años de cárcel, en libertad por motivos de salud) admite que entonces casi nadie lo conocía y que hasta hace no mucho eran pocos los que se preocupaban por su situación, "aunque ahora todo el mundo habla de él y lo quiere mucho".
Está claro que Orlando Zapata no era un disidente mediático y además había llegado relativamente tarde a la oposición. En los años noventa del pasado siglo emigró de Banes a la capital cubana y se buscó la vida como pudo, fundamentalmente de obrero y albañil. Cuenta Roque que tuvo muchos problemas... "Le pagaban poco, lo trataban mal, se sentía engañado y decía que constantemente violaban sus derechos... Fue así como poco a poco entró en contacto con el movimiento de derechos humanos".
Inicialmente se vinculó al grupo de Oscar Elías Biscet, líder de la Fundación Lawton, y también apoyó en las calles la iniciativa del Proyecto Varela, de Oswaldo Payá, y militó en el Movimiento Alternativo Republicano, un pequeño grupo opositor. Pero su trayectoria como activista fue corta.
La policía la interrumpió en diciembre de 2002, cuando se dedicaba a actividades opositoras junto a Biscet. Fue acusado de "alteración del orden" y "desórdenes públicos", pero el 9 de marzo de 2003 salió en libertad condicional. A los pocos días se sumó a un ayuno en demanda de la libertad de Biscet que organizaban Roque, el opositor Nelson Molinet -otro de los presos del grupo de los 75, condenado a 20 años de cárcel- y tres disidentes más.
De aquí en adelante su historia es conocida. Descartado como disidente de primera división, los tribunales lo condenaron a una sanción menor fuera del grupo de los 75. Tres años de privación de libertad. "Pero Orlando era de los bravos, de los que no se doblegan ni tolera las injusticias", recuerda Oswaldo Paya. "En la cárcel lo maltrataron brutalmente, pero el siempre se rebeló", asegura el opositor, que explica que sólo así, "por la saña de los carceleros", pudo acumular 36 años de condenas en juicios realizados dentro de la propia prisión.
Elizardo Sánchez, presidente de la CDHRN, considera que la "intolerancia del régimen totalitario" y el "ensañamiento" de sus victimarios fue lo que convirtió a Orlando Zapata en un símbolo de la disidencia y en un "mártir de la nación cubana". "Sólo de ellos es la responsabilidad, y aunque ahora van a tratar de desprestigiarlo su muerte va a suponer un punto de inflexión".
Sanchez recuerda que Zapata inició la huelga de hambre sólo para exigir un trato humanitario. Pero ahora, dice, su símbolo va a "radicalizar el discurso y las acciones" del movimiento opositor y esta "indignación" se va a traducir en una mayor "unidad". "Ya estamos viendo movilizados juntos a los grupos de la disidencia tradicional con las Damas de Blanco y los blogueros y ciberdisidentes", opina.
Ayer, cinco días después del fallecimiento de Orlando Zapata, la prensa cubana mencionó por primera vez su caso y, efectivamente, lo hizo para desacreditarle. Según Granma, "pese a todos los maquillajes" Zapata era un simple "preso común".
El diario comunista dice que fue "procesado por los delitos de violación de domicilio (1993), lesiones menos graves (2000), estafa (2000), lesiones y tenencia de arma blanca (2000: heridas y fractura lineal de cráneo al ciudadano Leonardo Simón, con el empleo de un machete)". El periódico asegura, además, que "adoptó el perfil político cuando ya su biografía penal era extensa" y ratifica la posición oficial: todos los opositores son "mercenarios" al servicio de Washington.
Disidentes de todas las tendencias, de nuevo unidos, criticaron al Gobierno por la "canallada" de estos argumentos. La mayoría coincidieron en que si Zapata tuvo antecedentes, también los tuvieron muchos próceres cubanos y eso no les resta méritos. Activistas de línea dura y socialdemocratas como Manuel Cuesta Morúa consideran que "lo importante es que estuvo dispuesto a dar la vida pacíficamente por demostrar la soberbia del Gobierno". Afirma Cuesta Morúa que "curiosamente, el Gobierno lo subestimó por ser negro, ser humilde y no pertenecer a ningún partido opositor conocido"; y ahora, aquel "a quien dejó morir", el preso que nunca fue de los 75, "se ha convertido en el símbolo de una sociedad que vive en un minuto de desesperación histórica y que merece la atención del mundo".

Que Viva Zapata!

Viva Zapata
A Cuban dissident is murdered while Latin leaders schmooze with Castro.

by MARY ANASTASIA O'GRADY - The Wall Street Journal

Mexican President Felipe Calderón wore a broad smile as he warmly greeted Cuba's Raúl Castro at the Rio Group summit on the posh Mexican Riviera last week. The two men, dressed in neatly pressed guayabera shirts, shook hands as Mr. Calderón, with no small measure of delight, gestured to his audience to welcome Mexico's very special guest.
A mere 300 miles away, in a military prison hospital in Havana, political prisoner Orlando Zapata lay in a coma. For 84 days the 42-year-old stone mason of humble origins had been on a hunger strike to protest the Castro regime's brutality toward prisoners of conscience. His death was imminent.
Zapata's grim condition was no secret. During his strike, for 18 days, he had been denied water and placed in front of an air conditioner. His kidneys had failed and he had pneumonia. For months human-rights groups had been pleading for international attention to his case.
But over at the Playa del Carmen resort on the Yucatán, Mr. Calderón wasn't about to let Zapata spoil his fiesta, or his chance to improve his image among the region's undemocratic governments. The summit went on as planned with no mention of Havana's human-rights hell. On Tuesday Zapata passed away.
Zapata's death while Latin American leaders broke bread with Castro is a coincidence that captures the cowardice and expediency toward Cuban oppression that has defined the region for a half century. Now the Latin gang, with Cuba as a prominent member, has decided to form a new regional body to "replace" the Organization of American States. To make their intentions clear, they banned Honduras's democratically elected President Porfirio Lobo from last week's meeting.
The Mexican foreign ministry did not respond to several requests last week for a statement from Mr. Calderón on Zapata's death. Its silence suggests that the only thing the Mexican president regrets is the unfortunate timing of the dissident's demise.
Yet Zapata hasn't gone quietly. His passing has once more elevated the truth about the lives of 11 million Cubans enslaved for the last 50 years under a totalitarian regime. And it has embarrassed the likes of Mr. Calderón. Newspapers across the globe, from Buenos Aires to Madrid, are denouncing the mind-boggling hypocrisy of those who feign concern for human rights while embracing Castro.
Like most Cuban dissidents, Zapata did not so much choose his role as martyr as it chose him. Born in the province of Holguin in the eastern part of the country, he moved through the Cuban education system as any ordinary citizen.
But the requisite Marxist indoctrination didn't take. Like so many Cuban patriots before him, once his conscience had been awakened no measure of cruelty could stop him from speaking out.
Zapata became part of a wave of peaceful resistance that began to organize and grow bolder in the late 1990s and early 2000s. He was detained three times in 2002. According to Miami's Cuban Democratic Directorate, which tracks dissident activity, he was arrested for a fourth time on Dec. 6, 2002, "along with [the prominent pacifist and medical doctor] Oscar Elías Biscet."
Dr. Biscet, a devout Catholic and disciple of Martin Luther King Jr.'s adherence to nonviolence, began opposing the regime when he learned of its policy of suffocating babies who survived abortions. Today he is considered one of the island's most important human-rights defenders. His continuing imprisonment and torture are well documented. It is not known whether Mr. Calderón, who also describes himself as a Catholic, discussed Mr. Biscet's plight with his guest Raúl
Zapata was arrested again in March 2003 along with 74 others in what the resistance calls the "black spring." This time he was held and in May 2004 he was sentenced to 25 years. But his commitment to his brethren never wavered. Indeed, it deepened.
In July 2005, at the Taco Taco prison, he took part in a nonviolent protest marking the 1994 massacre of 41 Cubans who had tried to flee the island on a tugboat and were drowned by state security. That got him another 15 years in the clink.
Zapata was judged guilty of "disobedience to authority" and was repeatedly tortured. But he died a free man, unbroken and unwilling to give up his soul to the regime, which is more than can be said for Mr. Calderón. Word is that Mr. Calderón noticed the offshore drilling contracts Castro has given to Brazil's Petrobras and is cuddling up to the dictator in hopes that Mexico's Pemex will be next.
As to Cuban freedom, the yearning lives on, and Zapata's death is already serving as a source of renewed inspiration to the movement. The regime knows this, which is why state security put his hometown on lockdown the day of his funeral. Even as Cubans mourn their loss, it is certain that, treasuring his personal triumph over evil and his gift of bravery to the nation, they will not let his death be in vain.
Write to O'Grady@wsj.com

domingo, 28 de febrero de 2010

Moises Naim sobre los mitos de los derechos humanos en Cuba.

Tramposos, hipócritas y mentirosos
MOISÉS NAÍM 28/02/2010


Estamos acostumbrados a que los políticos nos mientan. O que nos digan una cosa y hagan otra. En algunos países los gobernantes no parecen incurrir en mayores costes cuando mienten, o cuando prometen lo que todos saben que no se cumplirá o describen la realidad de maneras que nada tienen que ver con lo que de verdad sucede. Estas son tendencias universales y son excepcionales los países en los cuales esto no ocurre. Pero es peligroso acostumbrarse tanto. Esta tolerancia ha hecho que en algunos países la complacencia del público con las flagrantes mentiras de los gobernantes o con la hipocresía de los políticos alcanza niveles insólitos. Nos hemos acostumbrado tanto a que nos mientan que ya no nos importa; es parte de un juego en el que todos participamos. Los gobernantes mentirosos saben que sabemos que nos están mintiendo y que, o no nos importa, o no hay nada que podamos hacer al respecto. Cuentan también con el hecho de que la mayor parte de la población no presta mucha atención a lo que dicen, y que quienes sí prestan atención tiene la memoria corta.
La muerte valiente de Zapata
En todo esto juegan un rol crítico los medios de comunicación y la buena noticia es que las nuevas tecnologías como Google o YouTube facilitan el recuento de las promesas incumplidas, las mentiras y las contradictorias posiciones de gobernantes y políticos. Siempre y cuando, claro está, esos líderes no tengan el control de los medios, incluyendo Internet. O que a la población le importe que le mientan.
Los ejemplos sobran y en cada país -y continente- se pueden hacer largas listas de las mentiras gubernamentales o de los políticos que engañan haciendo trampas con el idioma. América Latina, por ejemplo, es una fuente inagotable de hipocresía gubernamental.
Hace poco, en Cancún, los presidentes latinoamericanos crearon una nueva organización que quizás se llame Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Sus integrantes son todos los países del hemisferio menos Estados Unidos, Canadá y... Honduras. ¿Por qué no Honduras? Porque su nuevo Gobierno, elegido en un proceso que nadie objeta, es el sucesor de un Gobierno que derrocó a un presidente democráticamente electo. Pequeño detalle: Cuba, ese bastión de la democracia, es miembro de la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos. Cuba sí; Honduras, no. ¿No les da vergüenza? Otro pequeño detalle: esa reunión, convocada con el nombre de la Cumbre de la Unidad (¿será por eso que no se invitó a Estados Unidos?) incluyó violentos intercambios de insultos entre los presidentes de Colombia y Venezuela y mostró claramente que hay más unidad entre muchos países de la región con Estados Unidos que entre ellos mismos.
La nueva organización incluye entre sus principios fundacionales "promover el respeto al derecho internacional". Este sagrado principio fue aclamado por los mismos presidentes que no dijeron absolutamente nada cuando uno de ellos, Hugo Chávez, un día decidió prohibir, arbitraria y unilateralmente y en contra de todas las normas del derecho internacional, el comercio entre su país y Colombia. El embargo aún se mantiene y las empresas brasileñas lo han aprovechado para quitarle el mercado venezolano a los exportadores colombianos. ¡Viva la unidad!
En las reuniones del Grupo de los 20, la presidenta Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, truena contra las manipulaciones y la falta de transparencia del sistema financiero internacional. Tiene razón. Pero que esto venga de una presidenta cuyo país ha caído al foso de la lista de los países más corruptos del mundo compilada por la organización Transparencia Internacional es una deliciosa ironía que no parece importarle. Para ella esta contradicción no tiene consecuencias. "No se puede juzgar a un país o la actitud de un gobernante en función de la actitud de un ciudadano que decide empezar una huelga de hambre", dijo el presidente brasileño Lula da Silva minimizando la muerte del cubano Orlando Zapata, fallecido en la cárcel después de un prolongado ayuno en protesta contra las torturas y maltratos que allí sufrió. Lula aceptó que en su época de líder sindical había hecho huelgas de hambre, pero que "jamás" lo volvería a hacer. Sobre esto último estoy seguro de que es absolutamente sincero.
Sobre el tema de la sinceridad vale la pena recordar a George Orwell: "La gran enemiga de la claridad en el lenguaje es la insinceridad... El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras parezcan verdades y que el asesinato parezca respetable...".

sábado, 27 de febrero de 2010

La mentira se repite y se convierte en verdad, observacion de Fidel Castro.

Cuba dice que Zapata era un "preso común maquillado"
de prisionero político
El diario oficial cubano Granma afirmó este sábado que el opositor Orlanzo Zapata, quien murió el martes tras dos meses y medio de huelga de hambre, era un "preso común" que fue "maquillado" de prisionero político y usado por los enemigos internos y externos de la revolución cubana.

En un extenso artículo, el primero en la prensa local sobre el caso, Granma señaló que "pese a todos los maquillajes, se trata de un preso común que inició su actividad delictiva en 1988" y fue "procesado por los delitos de 'violación de domicilio' (1993) y 'lesiones menos graves', 'estafa' y 'lesiones y tenencia de arma blanca'" en 2000.
También por "alteración del orden" y "desórdenes públicos" (2002), entre otras causas en nada vinculadas a la política", añadió el órgano del Partido Comunista (PCC, único), en "¿Para quién la muerte es útil?".
El diario aseguró que Zapata, cuya muerte calificó de "dolorosa y lamentable", fue condenado a tres años de cárcel, sentencia que "se amplió de forma considerable (hasta 32 años)" por "su conducta agresiva en prisión".
Según Granma, Zapata, un albañil negro de 42 años, que reclamaba con su huelga mejores condiciones carcelarias, "adoptó el perfil 'político' cuando ya su biografía penal era extensa" y "convencido" de "las ventajas materiales que entrañaba una 'militancia' amamantada por embajadas extranjeras".
"Era el candidato perfecto: un hombre 'prescindible' para los enemigos de la revolución, y fácil de convencer para que persistiera en un empeño absurdo, de imposibles demandas (televisión, cocina y teléfono personal en la celda)", subrayó.
Destacó que en la atención médica de Zapata, sepultado el jueves en su pueblo a 850 km al este de La Habana, "no se escatimaron recursos" y que su familia "fue informada de cada paso".
La muerte del preso político provocó consternación internacional y el reclamo de Estados Unidos de liberar a todos los presos políticos cubanos, unos 200 según fuentes opositoras.
El gobierno cubano niega la existencia de presos políticos, tilda a los opositores de "mercenarios" de Estados Unidos y acusa a Washington de financiar a la oposición cubana con 50 millones de dólares anuales.

viernes, 26 de febrero de 2010

Sebastian Pinera acusa.


Piñera busca perfilar liderazgo en América Latina
con condena a Cuba por DD.HH.

Diseño pretende convertir a futuro Mandatario en el principal antagonista a la influencia de Hugo Chávez en la región. Canciller Fernández reiteró que La Moneda espera que Piñera se abstenga de comentar temas internacionales mientras no asuma.
"El Presidente electo de la República de Chile, Sebastián Piñera, desea expresar sus más sinceras condolencias a la familia del ciudadano cubano y defensor de DD.HH. Orlando Zapata Tamayo, así como su enérgica condena a las circunstancias bajo las cuales ocurrió su fallecimiento (...) El Presidente electo se une a las voces que reclaman la inmediata liberación de los más de 200 prisioneros políticos que aún se encuentran encarcelados en Cuba y el fin a toda forma de opresión política en la isla".
La redacción de la declaración oficial que -pasado el mediodía de ayer- hicieron circular los colaboradores de Piñera obligó al Mandatario electo a hacer un alto en su jornada matutina que incluyó una larga reunión con sus subsecretarios.
Tras enterarse de la muerte del disidente Zapata Tamayo, quien falleció en una cárcel cubana tras mantener por 85 días una huelga de hambre, Piñera decidió el miércoles por la noche emitir un pronunciamiento sobre el tema. Así, cerca de las 11 de la mañana de ayer recibió el borrador preparado por su equipo. Luego se encerró junto a su futuro ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, e hizo correcciones a la declaración pública, para agregarle un tono más personal.
Y es que la condena a Cuba por el caso fue evaluada como un factor clave para potenciar el liderazgo que el Mandatario electo pretende asumir en Latinoamérica a partir del 11 de marzo.
En el círculo más íntimo de Piñera se señaló que la búsqueda de un liderazgo en la región que sea antagónico a la influencia que ejerce el Mandatario venezolano, Hugo Chávez, es una de las más sentidas aspiraciones del futuro Presidente.
Los cálculos apuntan a que tanto el colombiano Álvaro Uribe como el mexicano Felipe Calderón, los principales referentes de la centroderecha latinoamericana, han optado por mantener buenas relaciones con Cuba, y que si bien Uribe ha tenido disputas con Chávez, éstas se han circunscrito a polémicas entre ambos países, lo que ha generado una suerte de vacío. De hecho, ningún otro Mandatario de la región se ha referido al tema con tal énfasis.
Así, Piñera ya suma tres señales del carácter que pretende dar a su liderazgo en América Latina.
Al día siguiente de ganar las elecciones, criticó en sus primeras declaraciones a corresponsales extranjeros el estado de la democracia en Venezuela bajo el mando de Chávez, lo que le valió una polémica pública con el Jefe de Estado venezolano.
El 13 de febrero, en tanto, Piñera formalizó su respaldo a la repostulación de José Miguel Insulza a la secretaría general de la OEA. La condición fue que se enfocara en el perfeccionamiento de la Carta Democrática del organismo para avanzar en el desarrollo de la democracia y respeto a los DD.HH. en la región.
El senador electo DC Patricio Walker -quien durante la mañana recorrió Coquimbo junto a la Presidenta Bachelet- celebró ayer las palabras del futuro Presidente. "Piñera tiene una oportunidad histórica para que Chile asuma un liderazgo a nivel internacional para condenar las violaciones de los derechos humanos de las dictaduras, sean éstas de derecha o izquierda", dijo.
Molestia en La Moneda
Pero la declaración del Mandatario electo generó molestia en La Moneda y contrastó con la postura adoptada por el Gobierno frente a la polémica.
Pasadas las 17 horas de ayer, el canciller Mariano Fernández, quien poco antes había participado en la reunión del comité político, evitó criticar frontalmente al gobierno de Raúl Castro. "Los gobiernos de la Concertación han tenido una opinión bastante clara a lo largo de muchos años en materia de Cuba, un país con el que tenemos relaciones diplomáticas. Somos partidarios de no injerir en asuntos internos. En la ONU, en los lugares que corresponde, condenamos el bloqueo al que ha estado sometido Cuba, y condenamos las violaciones a los DD.HH. en Cuba o en cualquier país".
El tema abrió un nuevo foco de conflicto entre Piñera y el Gobierno, cuya molestia fue exteriorizada por Fernández. "Ya señalé en una oportunidad qué pensaba que correspondía a un Presidente electo antes de asumir su cargo", recordó el canciller, aludiendo a sus declaraciones en las que dijo que "es recomendable que el nuevo gobierno empiece a dar opiniones sobre temas internacionales una vez que esté instalado".
''El Presidente electo desea reiterar su llamado a que las autoridades cubanas inicien un proceso que permita a Cuba transitar pacíficamente a la democracia, restablecer el estado de derecho y garantizar la protección de los DD.HH. y libertades individuales".DECLARACIÓN OFICIAL DE SEBASTIÁN PIÑERA''Somos partidarios de no injerir en asuntos internos. En las Naciones Unidas, en los lugares que corresponde, condenamos el bloqueo al que ha estado sometido Cuba, y condenamos las violaciones a los DD.HH. que ocurran en Cuba o en cualquier país, y ésa es la posición del Gobierno".CANCILLER MARIANO FERNÁNDEZ
FUTURA VISITA
Pese a sus críticas, Piñera no ha descartado ir a Cuba. DC pedirá al Gobierno que invite a disidentes cubanos a cambio de mando
El próximo martes, cuando el Congreso retome sus funciones tras el receso por el verano, la bancada de la Democracia Cristiana presentará en la Cámara de Diputados un proyecto de acuerdo que condenará en duros términos la situación actual del régimen cubano en términos de DD.HH.
El texto, que está siendo redactado por el diputado y senador electo Patricio Walker, es similar al que la bancada ha presentado en nueve ocasiones anteriores, condenando explícitamente la existencia de presos de conciencia en la isla, y solicitando los buenos oficios de la Cancillería y la OEA para poner fin a esta situación.
Sin embargo, esta vez tendrá un nuevo componente: el proyecto solicitará al gobierno de Michelle Bachelet que invite al líder de la disidencia cubana Oswaldo Payá a la ceremonia del cambio de mando.
"Tengo un alto concepto de la Presidenta Bachelet y desconozco si ella realizó una gestión privada en favor de los disidentes. En todo caso, admito que me hubiese encantado que tuviera un gesto publico en favor de la disidencia", señaló ayer Walker.
La presentación se enmarca dentro de las diferencias que la DC ha mostrado con la actual administración en cuanto a sus vínculos con el régimen que encabeza Raúl Castro.
De hecho, uno de los episodios más críticos se vivió en febrero del año pasado, cuando la Mandataria decidió hacer un viaje oficial a Cuba.
El presidente del partido, Juan Carlos Latorre, manifestó en ese entonces su malestar en el comité político por la decisión. Luego, Bachelet tuvo problemas para conseguir que alguien de la DC se sumara a la delegación, dado que el Consejo Nacional de la colectividad prohibió a sus militantes ir en el viaje. De los parlamentarios, sólo participó el diputado José Miguel Ortiz.
Pero la polémica siguió durante el viaje. Primero, porque Bachelet no se reunió con miembros de la disidencia: sólo visitó al cardenal Jaime Ortega, figura reconocida en la defensa de los DD.HH. Y segundo, por los dichos en que Fidel Castro pidió mar para Bolivia en una columna, publicada pocas horas después de reunirse con la Mandataria en privado. Entonces, Latorre calificó el episodio de "bochornoso".
En todo caso, la DC no fue el único partido de la Concertación que manifestó su rechazo a la situación que se vive en Cuba, reflejada en la muerte del disidente y preso político Orlando Zapata. La directiva del PPD manifestó ayer su rechazo enérgico al episodio, y la mesa del PS, además de lamentar lo sucedido, convocó este lunes a su comisión política con el fin de abordar el tema.
''Desconozco si la Presidenta realizó una gestión privada en favor de los disidentes. En todo caso, admito que me hubiese encantado que tuviera un gesto público".

PATRICIO WALKERDIPUTADO Y SENADOR ELECTO DC
Piñera, el nuevo mimado de Washington
Recibió elogios estadounidenses después de condenar a Cuba por la muerte del disidente

SANTIAGO, Chile.- Fue la opinión divergente en un vecindario que optó por un incómodo silencio. La muerte del disidente cubano, Orlando Zapata Tamayo, tras una huelga de hambre de 85 días en la prisión del Combinado del Este, en La Habana, volvió a poner a prueba los discursos regionales, los cuales esta vez tuvieron a un inesperado protagonista.
El mandatario electo de Chile, Sebastián Piñera, fue el primero en subir el tono, por medio de un comunicado de prensa. "Zapata Tamayo entregó su vida en defensa de la democracia y la libertad en Cuba [?]. El Presidente electo se une a las voces que reclaman la inmediata liberación de los más de 200 prisioneros políticos que aún se encuentran encarcelados en Cuba y el fin a toda forma de opresión política en la isla", afirmó Piñera.
Luego de dar las condolencias a la familia del fallecido, Piñera abogó por cambios en la estructura política de la isla. "[...] que las autoridades cubanas inicien, en el menor tiempo posible, un proceso que permita a Cuba transitar pacíficamente a la democracia, restablecer el estado de derecho y garantizar la protección de los derechos humanos y libertades individuales consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos a todos sus ciudadanos."
Las críticas de Piñera a Cuba fueron vistas con buenos ojos por Washington. Ayer, el secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, deslizó elogios a Piñera en una conferencia de prensa relativa a la próxima visita a la región de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien llegará a Chile el lunes por la noche. Fue en la misma presentación en la que respondió con duros términos las críticas de Cristina Kirchner a Barack Obama.
"Estados Unidos tiene toda la intención de buscar cómo seguir trabajando en forma muy estrecha con el nuevo gobierno. La intención de la secretaria de Estado al viajar a Chile no es solamente reunirse de nuevo con la presidenta Michelle Bachelet, sino también tener la oportunidad de sostener una reunión de trabajo muy concreta con el presidente electo, Sebastián Piñera", dijo Valenzuela.
En el oficialismo chileno no cayó bien el excesivo protagonismo asumido por el empresario. "Somos partidarios de la no injerencia en asuntos internos", criticó el canciller, Mariano Fernández.
No es la primera vez que Piñera opina sobre lo que pasa fuera de las fronteras chilenas. En un encuentro con la prensa extranjera, al día siguiente de ganar las elecciones, criticó "la forma en que se practica la democracia en Venezuela". Sus dichos gatillaron la inmediata respuesta de Chávez: "No se meta con nosotros. Es un empresario muy rico; es imposible que esté de acuerdo con una revolución socialista".
Otra de las señales más potentes de lo que pretende el futuro gobierno de centroderecha en el área internacional se vislumbró tras el acuerdo entre Piñera y el canciller de Brasil, Celso Amorim, para que el chileno liderara junto con el presidente Luiz Inacio Lula Da Silva un plan para reconstruir los edificios públicos en Haití.
A mediados de este mes, Piñera citó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, a quien dio su apoyo luego de que el ala republicana del Congreso estadounidense y el diario The Washington Post cuestionaran su continuidad en el cargo. En aquella ocasión, Piñera afirmó haber solicitado a Insulza "modernizar y fortalecer" la OEA, además del perfeccionamiento de la Carta Democrática del organismo.

Asi eliminaron a Orlando Zapata Tamayo, el crimen paso a paso.

¿Quién mató a Orlando Zapata?
El proceso de aniquilación de Orlando Zapata, que ha conmovido al mundo, es narrada por la bloguera cubana Yoani Sánchez

El cuerpo enflaquece, la mente se va y los miembros inferiores comienzan a hincharse. Una huelga de hambre hace que la existencia se escape poco a poco, hasta que se desdibuja el rostro de la madre sentada frente a la cama y pierde fuerza el rayo de luz que entra por la ventana.
Durante 86 días Orlando Zapata Tamayo transitó del desconsuelo a la muerte. Se fue apagando, con una voluntad que ha dejado consternados a los amigos y molestos a sus opresores. Acostumbrados a disponer de su cuerpo y del herrumbroso cerrojo de su calabozo, los carceleros sienten ahora que este hombre de 42 años se les ha ido por la única salida que ellos no pueden controlar: la muerte.
Juzgado a la velocidad del vértigo en marzo de 2003, Zapata Tamayo fue víctima de aquel escarmiento –conocido como la Primavera Negra– que el gobierno cubano quiso darle a la oposición. Era fundador del partido Alternativa Republicana y activista frecuente a la hora de demandar la liberación de sus compañeros de causa.
Después de su llegada a prisión lo condenaron en nueve juicios sumarios a penas que llegaron hasta los 56 años. Un gesto "magnánimo" los redujo a 25 largos veranos tras las rejas. Todo esto fue dictaminado en tribunales que parecían obedecer más a códigos militares que civiles.
Después llegó la soledad de una celda tapiada, los malos tratos, las palizas y con ello terminó la ilusión de que un preso no condenado a muerte tiene derecho a que le respeten la vida.
Al cancelarse la visita a Cuba del relator de las Naciones Unidas contra la tortura, terminó para muchos la esperanza de ser rescatados de los malos tratos en los penales. Aprovechándose de su impunidad, los guardas metieron a Orlando en un espacio breve, donde tenía que compartir el suelo con las ratas y las cucarachas.
Le gritaban por la rendija de una puerta de hierro que no iba a salirse con la suya, pues en una prisión revolucionaria un preso político equivale a los gorgojos que acompañan –permanentemente– al arroz.
Se resistió a ponerse el uniforme de presidiario y eso le trajo otra andanada de golpes y el punzante castigo de reducirle las visitas de sus familiares. Cuando abrieron el sitio donde lo habían enterrado vivo, ya el daño era irreversible y la culpa salpicaba hasta la mismísima silla del actual presidente cubano.
A Zapata Tamayo no lo mató la huelga de hambre, sino el sombrío oficial que lo encerró en aquel hoyo y el director de la prisión Kilo 8 en Camagüey que ordenó su castigo.
Contribuyeron también a su deceso las manos enfundadas en guantes de látex que prefirieron mantener el empleo en el hospital antes que denunciar el estado maltrecho al que habían dejado llegar su cuerpo.
La máxima responsabilidad de su final la tiene un gobierno que prefirió mostrarse intransigente y enérgico antes que proveerle de ciertas mejorías en su vida carcelaria. Para confirmarnos en esa idea, un día después de ocurrida la muerte, Raúl Castro perdió la oportunidad de acortar la distancia entre lamentar su deceso y pedirles disculpas a sus familiares.
Con sus breves palabras exentas de autocrítica, nos corroboró lo que muchos sospechábamos desde el principio, que el general no era ajeno al maltrato, la dejadez y el terror que terminaron con Orlando.

Ahora Cuba tendra que pagar por el crimen de nuestro martir negro.

Washington Post cuestiona política de concesiones a Cuba
WASHINGTON -- La muerte del disidente Orlando Zapata demuestra que la nueva política de hacer concesiones a Cuba no está funcionando para lograr un mayor respeto a los derechos humanos, expresó el Washington Post en un editorial publicado el viernes.

El diario particularmente cuestiona al presidente brasileño Luis Inácio Lula Da Silva, quien viajó a La Habana el mismo día en que murió Zapata, y se reunió cálidamente con el presidente Raúl Castro y su hermano Fidel.
"El presidente brasileño, avergonzado, dijo que 'lamentaba profundamente' la muerte de Zapata. Qué lástima que él y otros procastristas no hablaron en favor del disidente antes de que muriera", dice el Post.
Zapata, un disidente cubano de 42 años de edad que había sido detenido en el 2003, falleció el martes tras 83 días de huelga de hambre.
Al término de una visita oficial de dos días a El Salvador, Lula dijo que no le sorprenden las críticas.
"Conozco a la gente que critica, porque no viene de hoy, yo conozco esos asuntos, participo de eso desde 1975 cuando empecé en la vida sindical, y después, conozco prácticamente todas las huelgas de hambre que tuvieron lugar a lo largo de los últimos 25 años en el mundo y no fueron pocas en las que murieron personas que hicieron huelgas de hambre en varios países del mundo", dijo el mandatario brasileño en una conferencia de prensa.
Sin embargo, Lula consideró que la huelga de hambre representa una medida equivocada de protesta.
"Un ciudadano que entra en huelga de hambre está ejerciendo una opción, en mi opinión una opción equivocada, y les dije en Cuba que yo hice huelga de hambre en 1980 y que jamás entraría en huelga de hambre de nuevo", recordó el ex sindicalista.
Lula dijo que además de aprender que las huelgas de hambre no representan una opción adecuada, ha entendido al paso de los años que se deben respetar ciertas decisiones de los gobiernos.
"Creo que no podemos juzgar un país o la actitud de un gobernante en función de la actitud de un ciudadano que decide empezar una huelga de hambre", dijo.
"Aprendí también a no dar mucha opinión sobre las actitudes de los otros gobiernos, porque muchas veces nosotros metimos la cuchara donde no deberíamos".
El diario hace notar que hay en marcha una política conciliatoria hacia Cuba: se levantó la suspensión en la OEA, Estados Unidos ha derogado restricciones sobre viajes y envíos de dinero, algunos congresistas han pedido levantar otras restricciones sobre viajes y exportaciones, y España, ejerciendo la presidencia rotativa de la Unión Europea, ha favorecido una política de cooperación con el gobierno cubano.
"Dado que las críticas a las políticas anteriores hacia Cuba se basaban en que no lograban el objetivo, es justo preguntar, ¿acaso está funcionando la nueva política de acercamiento a los Castro?", dice el diario, añadiendo que la muerte de Zapata proporciona "una buena respuesta".
El Post nota que los grupos de derechos humanos Human Rights Watch y Freedom House han hallado que la represión en Cuba no ha cesado bajo la presidencia de Raúl Castro y lamenta que "sin embargo, el acercamiento hacia los hermanos Castro continúa".

sábado, 16 de enero de 2010

QUE VERGUENZA,


Gobierno juzgará a quienes dejaron morir de frío a 26 enfermos mentales
El Gobierno cubano anunció hoy que enjuiciará a los responsables de la muerte por frío de 26 pacientes del Hospital Psiquiátrico de La Habana a principios de la semana
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''Los principales responsables de estos hechos serán sometidos a los tribunales correspondientes'', señala un comunicado leído por la televisión estatal, en la primera información sobre un hecho que ha obviado hasta hoy la prensa de la isla, oficial sin excepción.
''En el hospital psiquiátrico de La Habana, que dispone de 2.500 camas, se ha producido durante la última semana un incremento de la mortalidad de los pacientes ingresados. En total se reportan 26 fallecidos'', dice el comunicado, emitido después de que el jueves denunciara el caso una comisión de derechos humanos opositora.
''Estos hechos están vinculados con las bajas temperaturas de carácter prolongado que se han presentado, de hasta 3,6 grados centígrados en Boyeros, donde se ubica el hospital'', asegura la nota del Gobierno que preside el general Raúl Castro.
También justifica las muertes por "factores de riesgo propio de los pacientes con enfermedades psiquiátricas, el natural deterioro biológico debido al envejecimiento, infecciones respiratorias en un año donde esa enfermedad muestra un comportamiento epidémico y las complicaciones de afecciones crónicas presentes en muchos de ellos, fundamentalmente cardiovasculares y cáncer''.
''Ante la situación descrita el ministerio de Salud Pública decidió crear una comisión para investigar lo ocurrido, la que hasta el momento de elaborar esta información ha identificado varias deficiencias con la no adopción oportuna de medidas'', añade.
La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn), formada por disidentes, denunció ayer que más de veinte pacientes murieron por "hipotermia'' entre el lunes y el martes.
''La Ccdhrn manifiesta su profunda preocupación ante el alto número de muertes evitables ocurridas a principios de esta semana en el Hospital Psiquiátrico'', decía una nota enviada a la prensa extranjera por el portavoz del grupo, Elizardo Sánchez.
La Comisión indicó que "murieron por hipotermia, lo cual es un absoluto contrasentido en un país marcadamente tropical como Cuba'', y agrega que es "el número más alto de muertes evitables en un hospital cubano en toda la historia republicana''.
Sánchez declaró a Efe que es un caso de "negligencia criminal'', pues eran pacientes indefensos que fueron abandonados en una instalación con ventanas rotas y muy malas condiciones.


Los locos y los pícaros
Los locos son presa fácil de los pícaros, que les gritan en las esquinas frases dolorosas para aumentar su delirio. Con dos barquitos de papel, teníamos uno en mi cuadra que pasaba horas en una rara regata que no llegaba a ninguna parte. Su madre lo mantenía calmado a base de benadrilina y diazepam; todo, antes que mandarlo al almacén de la demencia que es Mazorra, el hospital psiquiátrico habanero.
En la mente de aquella señora estaban las imágenes de lo que había sido la clínica mental de la calle Boyeros, con su terror acumulado y su depauperación material. Los pacientes casi desnudos, las paredes llenas de excrecencias humanas y la falta de supervisión, eran el escenario para las peores atrocidades. Las fotos habían salido publicadas en las revistas de aquel lejano 1959. Después, llegaron reportajes en la televisión, sábanas limpias, terapia ocupacional y hasta vallas políticas que cambiaron la faz de lo que había sido el horror. Sólo que, como ya les dije, los locos son presa fácil de los pícaros.
A partir de los años noventa, con la llegada del período especial, el desvío de recursos se ensañó con Mazorra. Los vecinos de las calles aledañas estaban bien surtidos por un mercado negro de frazadas, leche, comida, ropa, toallas y medicamentos que salían del hospital. Los allí ingresados creían que era parte de su padecimiento el que cada día –como en el filme “La luz que agoniza”– faltaran más bombillos en las salas. Les fueron sustrayendo todo lo indispensable y nadie reparó en las ventanas rotas, las tazas de baño tupidas y las camas de patas abiertas. Esta vez, no había un periodista autorizado para retratar la miseria.
La prensa oficial no pudo esconder, sin embargo, la muerte de 26 pacientes –algunos afirman que la cifra se acerca a los 40– por hipotermia y padecimientos asociados al abandono. Se largaron de esta vida en unos días fríos de enero, mientras se apretujaban cuerpo sobre cuerpo sin poder con ello evitar el final. Los pícaros, por su parte, se edificaban casas con los dividendos del robo y creyeron que nunca nadie detectaría sus desfalcos. Hoy, en el hospital se investiga a los responsables en medio de un despliegue policial para que no se acerquen los curiosos. No han salido imágenes, pero me atormenta la idea de cuánto llegaron a parecerse esos pacientes, en su desvalimiento, a aquellos rostros de las fotografías del pasado.

sábado, 19 de diciembre de 2009

VUELVEN LAS TACTICAS BRUTALES DE FIDEL

Cuba amonesta a diplomáticos extranjeros

La presencia del diplomático europeo Chris Stimpson provocó la ira de los partidarios del gobierno.

El gobierno cubano convocó a los máximos representantes diplomáticos de Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña en La Habana, para quejarse formalmente por la participación de funcionarios de sus legaciones en las manifestaciones realizadas por activistas y disidentes en ocasión del Día Internacional de los Derechos Humanos.
Las demostraciones pacíficas en la capital cubana resultaron brutalmente acosadas el 10 de diciembre por cientos de partidarios gubernamentales, que fueron llevados en ómnibus y actuaron ante la presencia de las autoridades. Durante la jornada, más de 80 activistas fueron arrestados a lo largo del país.
Según dijeron fuentes diplomáticas a El Nuevo Herald, Jonathan D. Farrar, jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos (USINT), y los embajadores Diana Melrose y Claude Robert Ellner, de Gran Bretaña y Alemania, respectivamente, fueron citados al Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) el sábado 12 de diciembre, y amonestados por supuestas violaciones del reglamento establecido para las misiones extranjeras.
La información fue confirmada por el Departamento de Estado y la Embajada de Gran Bretaña en Washington, que respaldaron firmemente la presencia de sus diplomáticos en las manifestaciones organizadas por activistas de derechos humanos.
"Ese día [10 de diciembre] un diplomático británico, junto a diplomáticos de otros países, recorrió La Habana para observar las protestas pacíficas por parte de personas críticas del gobierno y para presenciar las reacciones que podrían ocurrir'', declaró un portavoz de la misión británica en Washington. "Esta es enteramente una actividad diplomática legítima''.
Agregó que el diplomático británico se hallaba monitoreando las demostraciones "como parte de la política asumida por Gran Bretaña en la promoción de la libertad de expresión y los derechos humanos''.
El Departamento de Estado explicó que sus diplomáticos en La Habana observaron los días 9 y 10 de diciembre "tres pequeñas y pacíficas demostraciones por el Día Internacional de los Derechos Humanos''.
"Mientras que las demostraciones transcurrían de manera pacífica, turbas organizadas por el Estado fueron traídas hasta el lugar para atacar e intimidar a los manifestantes'', declaró a El Nuevo Herald un funcionario estadounidense que pidió anonimato. "Los diplomáticos observaron las marchas y la violencia orquestada, y actuaron de una manera consecuente con sus funciones y responsabilidades internacionalmente reconocidas''.
El lunes 14 de diciembre el embajador cubano en Berlín, Raúl Becerra Egaña, fue convocado por la cancillería e informado de que el gobierno alemán rechaza todas las alegaciones presentadas a sus representantes en La Habana.
Un día antes de la citación de los diplomáticos al MINREX, la televisión cubana mostró fotos y criticó como "un acto de intromisión en los asuntos internos'' la presencia de cuatro diplomáticos occidentales en las manifestaciones, protagonizadas por activistas disidentes y miembros del movimiento cívico Damas de Blanco en céntricos lugares de La Habana.
Las imágenes identificaban a Chistopher Stimpson, segundo secretario de la Embajada Británica; Volker Pellet, segundo jefe de la Embajada de Alemania; y los estadounidenses Kathleen Duffy y Dale Lawton, funcionarios de la USINT. La prensa internacional circuló fotos y videos de Stimpson en el Parque Villalón, rodeado de manifestantes pro gubernamentales que le obligaron a tomar su automóvil y abandonar el el lugar.
Sin embargo, una fuente diplomática --sin vínculo con las misiones citadas-- dijo desde La Habana que en las manifestaciones del 10 de diciembre también participó el segundo secretario de la Embajada de Canadá, Marc-Antoine Dumas. El embajador, Jean Pierre Juneau, no fue convocado por las autoridades cubanas.
"Hubo un funcionario canadiense que estuvo muy activo en las demostraciones del Parque Villalón y la Calle Neptuno [Centro Habana], pero no estuvo en la atención de las autoridades cubanas'', dijo un diplomático europeo, que pidió no ser identificado por la sensibilidad del caso.
Fue imposible establecer comunicación telefónica con la Embajada de Canadá en La Habana. Un correo electrónico enviado a esa sede diplomática por El Nuevo Herald tampoco fue respondido.
"Canadá no es un país que alimenta la imagen del enemigo externo y además hay intereses fundamentales en las inversiones y el turismo canadienses'', consideró el activista disidente Elizardo Sánchez desde La Habana. "Eso puede explicar la tolerancia de las autoridades cubanas en este caso''.
La queja del MINREX se produce en un momento de particular tensión en las relaciones entre La Habana y Washington, tras el arresto el 5 de diciembre de un contratista estadounidense de la firma Develoment Alternatives Inc. (DAI). Alegadamente, el contratista distribuía celulares, computadores y otros equipos electrónicos como parte de un programa de $40 millones del Departamento de Estado para promover la democracia en Cuba.
Estados Unidos ha exigido a las autoridades cubanas el acceso consular al detenido y ha expresado que mantendrá su apoyo a la sociedad civil en la isla.
Al mismo tiempo, las fricciones con países miembros de la Unión Europea (UE) podrían entorpecer la derogación de la postura común respecto a Cuba, que desde 1996 condiciona los acuerdos de cooperación a los avances en materia de derechos humanos por parte del régimen castrista. La eliminación de la posición común exige unanimidad de los 27 países integrantes del bloque europeo.
Activistas y grupos de derechos humanos de la isla han denunciado el incremento de la represión política en el último trimestre del año.
"Estas llamadas [del MINREX] no han caído nada bien entre los representantes de misiones europeas'', comentó a El Nuevo Herald un diplomático de un país de Europa del Este que perteneció a la órbita soviética. "Se creía que era una etapa superada por el gobierno''.
Sánchez dijo que la queja del MINREX y la crítica a los diplomáticos en la televisión cubana demuestran que el gobierno pretende extender sus acciones intimidatorias hacia el exterior, con la anuencia del ex gobernante Fidel Castro.
"Es algo muy propio del estilo desafiante de Fidel Castro, que no hay dudas de que ha retomado las riendas de la situación política del país'', comentó.

martes, 8 de diciembre de 2009

EL VIEJO TEMA DEL RACISMO EN CUBA.


Hay racismo en Cuba?

Durante los últimos años se han conformado miles de parejas interraciales.
El tema racial en Cuba es uno de los que menos se debate, tal vez por las apasionadas controversias que despierta. Ahora se puso sobre el tapete a partir de una protesta pública contra La Habana por parte de activistas negros de EE.UU., el Caribe y Brasil.

Tratando de descubrir cuánto racismo existe en la isla y cómo se manifiesta, BBC Mundo entrevistó a especialistas de diferentes colores políticos y recopiló distintos enfoques que, sin embargo, tienen algunos puntos de contacto.
Investigadores comunistas, opositores e independientes concuerdan en que es necesario un debate social sobre el tema, y seguran que la nación cubana no terminará de "cuajar" mientras la sociedad no reconozca el problema racial y le busque soluciones.
Lo cierto es que 130 años después de abolida la esclavitud en Cuba, los negros tienen inferiores puestos de trabajo, reciben menores ingresos, viven en las peores viviendas y son mayoría en las cárceles y una minoría en las universidades.
Curiosamente, a pesar de esta realidad, de las 17 personas negras –hombres y mujeres- que consultamos al azar en las calles de La Habana, tres no quisieron contestar y 14 negaron que exista racismo o prejuicios raciales en Cuba.

¿Racismo institucional?
"En Cuba no existe racismo porque no está institucionalizado, lo que existen son prejuicios raciales"
Pedro de la Hoz, periodista del diario Granma
Pedro de la Hoz, periodista del diario oficial Granma, es además miembro de la Comisión contra el Racismo de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Acaba de firmar una carta defendiendo a su gobierno de las acusaciones de los activistas negros de EE.UU.
"En Cuba no existe racismo porque no está institucionalizado. Lo que existen son prejuicios raciales", explicó a BBC Mundo y agregó que después de 500 años de racismo es lógico que sobrevivan actitudes prejuiciosas. "Lo más difícil es cambiar la cabeza de la gente".
"La Revolución creó un aparato legal que condenó el racismo, desmanteló el racismo institucional y benefició a los negros dando enseñanza gratuita y salud para todos", dijo de la Hoz pero recordó que existían "desventajas históricas acumuladas".
El periodista criticó la política aplicada por Cuba en los '80 de promover cuadros negros a los puestos de dirección. "La vía de cuotas fue un ejercicio inútil, sólo es una estadística que no garantiza el desmontaje del prejuicio", afirmó.
"Hay que debatir el tema abiertamente, utilizar la prensa y la educación, apoyándose en las investigaciones sociales que ya existen". De la Hoz sostuvo que "la nación cubana sólo estará consolidada cuando culmine su fase integrativa (de integración racial)".
Racismo "cordial"

"Lo primero es reconocer que existe el problema, que es un asunto de todos y que debe ser debatido por toda la sociedad"
María Ileana Faguada, investigadora independiente
En el otro extremo del abanico político se encuentra Manuel Cuesta Morúa, un opositor negro, socialdemócrata y activista racial. A su juicio "en Cuba hay un racismo que se manifiesta en la historia, en la cultura, en la convivencia y en el plano ideológico".
"Socialmente es un racismo cordial, la gente se lleva bien pero cada uno sabe que tiene su compartimento. Se sintetiza cuando el blanco dice: este negro es mi amigo pero nunca será mi cuñado", afirmó a BBC Mundo el disidente cubano.
Reconoció que "la Revolución eliminó las barreras institucionales que impedían que los negros accedieran al ámbito social público y extendió los programas educativos y de salud, con lo que se benefició a los más pobres, entre ellos los negros", afirmó Cuesta.
Sin embargo, sostiene que "el principal error fue suponer que un gesto político podía barrer un acumulado cultural. En 1959 deberían haber creado políticas de acción afirmativa para reducir la desventaja que tenían los negros en relación a los blancos".
"Hoy el racismo afecta estructuralmente a la nación, el 80% de la población penal es negra mientras en las universidades son un porcentaje ínfimo. Sólo con un debate en el interior de la sociedad pueden aflorar soluciones a este problema, pero sería necesario que el gobierno se abra a ello".
Dos proyectos de nación
"El 80% de la población penal es negra mientras en las universidades son un porciento ínfimo".
Manuel Cuesta Morua, disidente
La antropóloga María Ileana Faguada es una investigadora independiente que cree que el tema del racismo ha quedado fuera de la agenda política. Tanto del gobierno como la mayoría de los opositores, "lo daban como un problema superado".
Sin embargo, la antropóloga sostiene que "el racismo es estructural, está tan arraigado en la sociedad que ni siquiera hay legislación complementaria sobre el tema, por lo que el articulado de la Carta Magna se queda en letra muerta".
"La Revolución perdió la oportunidad única en 1959 de comenzar el proceso de la descolonización, se cometió el error de equiparar todos los problemas, incluso el racial, al conflicto de clases, no se contextualizó el marxismo a la realidad cubana", nos explica.
Faguada afirma que ahora "lo primero es reconocer que existe el problema, que es un asunto de todos y por lo tanto debe ser debatido por toda la sociedad. Hay condiciones en la población para ese debate y la necesidad es urgente".
"Hay dos proyectos de nación, uno blanco y criollo, que nos excluye, y otro en el que participa la población negra. Ese es el verdadero proyecto de nación cubana, en el que cabemos todos, algo en lo que estamos enfrascados pero que aún está por construir".

jueves, 19 de noviembre de 2009

NUESTRA AVESTRUZ HABLA CON OBAMA


Nota:
Increible que una cubana chiquitica y fragil pueda llegar a tales alturas en el tema de Cuba
y sus relaciones con los Estados Unidos. Inusual es que este contacto entre el hombre mas poderoso del mundo y nuestra avestruz se haya establecido a traves del internet.
No recuerdo que algo parecido existiera en la historia convulsa Cuba/USA, aplaudo el estilo informal del Presidente Obama y agradezco su interes en la libertad de nuestra patria.
PLP

Presidente Barack Obama: Agradezco esta oportunidad que me brindas para compartir impresiones contigo y con tus lectores en Cuba y en el mundo, y aprovecho para felicitarte por el premio María Moore Cabot de la Escuela Graduada de Periodismo de la Universidad de Columbia que recibiste por promover el entendimiento mutuo en las Américas mediante tus reportajes. Me decepcionó que se te impidiera viajar para recibir el premio en persona.
Tu blog ofrece al mundo una ventana particular a las realidades de la vida cotidiana en Cuba. Es revelador que el internet les haya ofrecido a ti y a otros valientes blogueros cubanos con un medio tan libre de expresión, y aplaudo estos esfuerzos colectivos para apoderar a sus compatriotas para expresarse a través de la tecnología. El gobierno y el pueblo estadounidense nos unimos a todos ustedes en anticipación del día que todos los cubanos puedan expresarse libre y públicamente sin miedo ni represalias.
Yoani Sánchez: 1. Durante mucho tiempo el tema de Cuba ha estado presente tanto en la política exterior de los Estados Unidos, como entre las preocupaciones domésticas, especialmente por la existencia de una gran comunidad cubano-americana. Desde su punto de vista ¿En cuál de los dos terrenos debe ubicarse este asunto?
Todos los asuntos de política exterior tienen componentes domésticos, especialmente aquéllos que conciernen países vecinos como Cuba, de donde provienen muchos emigrantes radicados en los Estados Unidos, y con la que tenemos una larga historia de vínculos. Nuestros compromisos de proteger y apoyar la libre expresión, los derechos humanos y un estado de derecho democrático tanto en nuestro país como en el mundo también rebasan las demarcaciones entre lo que es política doméstica y exterior. Además de todo esto, muchos de los retos que comparten nuestros países, como la migración, el narcotráfico y el manejo de la economía, son asuntos tanto domésticos como foráneos. En fin, las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos han de ser vistas dentro de un contexto tanto doméstico como exterior.
2. En el caso de que existiera, por parte de su gobierno, una voluntad de dar por terminado el diferendo, ¿Pasaría esto por reconocer la legitimidad del actual gobierno de Raúl Castro, como único interlocutor válido en unas eventuales conversaciones?
Como he dicho antes, mi administración está lista para establecer lazos con el gobierno cubano en un número de áreas de mutuo interés, como hemos hecho en las conversaciones migratorias y sobre correo directo. También me propongo facilitar mayor contacto con el pueblo cubano, especialmente entre familias que están divididas, algo que he hecho con la eliminación de restricciones a visitas familiares y a remesas. Queremos establecer vínculos también con cubanos que están fuera del ámbito gubernamental, como lo hacemos en todo el mundo. Está claro que la palabra del gobierno no es la única que cuenta en Cuba. Aprovechamos toda oportunidad para interactuar con todos los renglones de la sociedad cubana, y miramos hacia un futuro en que el gobierno refleje expresamente las voluntades del pueblo cubano.
3. ¿Ha renunciado el gobierno de Estados Unidos al uso de la fuerza militar como forma de dar por terminado el diferendo?
Estados Unidos no tiene intención alguna de utilizar fuerza militar en Cuba. Lo que Estados Unidos apoya en Cuba es un mayor respeto a los derechos humanos y a las libertades políticas y económicas, y se une a las esperanzas de que el gobierno responda a las aspiraciones de su gente de disfrutar de la democracia y de poder determinar el futuro de Cuba libremente. Sólo los cubanos son capaces de promover un cambio positivo en Cuba, y esperamos que pronto puedan ejercer estas facultades de manera plena.
4. Raúl Castro ha dicho públicamente estar dispuesto a dialogar sobre todos los temas, con el único requisito del respeto mutuo y la igualdad de condiciones. ¿Le parecen a usted desmedidas estas exigencias? ¿Cuáles serían las condiciones previas que impondría su gobierno para iniciar un diálogo?
Llevo tiempo diciendo que es hora de aplicar una diplomacia directa y sin condiciones, sea con amigos o enemigos. Sin embargo, hablar por aquello de hablar no es lo que me interesa. En el caso de Cuba, el uso de la diplomacia debería resultar en mayores oportunidades para promover nuestros intereses y las libertades del pueblo cubano.
Ya hemos iniciado un diálogo, partiendo de estos intereses comunes –emigración que sea segura, ordenada y legal, y la restauración del servicio directo de correos. Estos son pasos pequeños, pero parte importante de un proceso para encaminar las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba en una nueva y más positiva dirección. No obstante estos pasos, para alcanzar una relación más normal, va a hacer falta que el gobierno cubano tome un curso de acción.
5. ¿Qué participación podrían tener los cubanos del exilio, los grupos de oposición interna y la emergente sociedad civil cubana en ese hipotético diálogo?
Al considerar cualquier decisión sobre política pública, es imprescindible escuchar tantas voces diversas como sea posible. Eso es precisamente lo que hemos venido haciendo con relación a Cuba. El gobierno de los Estados Unidos habla regularmente con grupos e individuos dentro y fuera de Cuba, que siguen con interés el curso de nuestras relaciones. Muchos no están de acuerdo con el gobierno cubano, muchos no están de acuerdo con el gobierno estadounidense, y muchos otros no están de acuerdo entre sí. Lo que debemos estar todos de acuerdo es que tenemos que escuchar a las inquietudes e intereses de los cubanos que viven en la isla. Por eso es que todo lo que están haciendo ustedes para proyectar sus voces es tan importante – no sólo para promover la libertad de expresión, pero también para que la gente fuera de Cuba pueda entender mejor la vida, las vicisitudes y las aspiraciones de los cubanos que están en la isla.
6. Usted es un hombre que apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación e información. Sin embargo los cubanos seguimos con muchas limitaciones para acceder a Internet. ¿Cuánta responsabilidad tiene en eso el bloqueo norteamericano hacia Cuba y cuánta el gobierno cubano?
Mi administración ha tomado pasos importantes para promover la corriente libre de información proveniente de y dirigida al pueblo cubano, particularmente mediante nuevas tecnologías. Hemos posibilitado expandir los lazos de las telecomunicaciones para acelerar el intercambio entre la gente de Cuba y la del mundo exterior. Todo eso recrecerá los medios a través de los cuales los cubanos en la isla podrán comunicarse entre sí y con personas fuera de Cuba, valiéndose, por ejemplo, de mayores oportunidades en transmisiones de satélite y de fibra óptica. Esto no ocurrirá de un día a otro, ni tampoco podrá tener plenos resultados sin actos positivos del gobierno cubano. Tengo entendido que el gobierno cubano ha anunciado planes para ofrecer mayor acceso al internet en las oficinas de correo. Sigo estos acontecimientos con interés y urjo al gobierno a permitir acceso a la información y al internet sin restricciones. Quisiéramos escuchar qué recomendaciones tienen para apoyar el flujo libre de información desde y hacia Cuba.
7. ¿Estaría dispuesto a visitar nuestro país?Nunca descartaría un curso de acción que avance los intereses de los Estados Unidos o promueva las libertades del pueblo cubano. A la misma vez, las herramientas diplomáticas han de usarse sólo luego de preparaciones minuciosas y como parte de una estrategia clara. Anticipo el día que pueda visitar una Cuba donde toda su gente pueda gozar de los mismos derechos y oportunidades que goza el resto de la gente del continente.