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domingo, 21 de febrero de 2010

Revolucion, donde?

La revolución cubana ya está instalada en Venezuela
Las variaciones del sistema político venezolano, de Ceresole a Woods


La cuestión central tiene que ver con quién hace y a quién beneficia esta llamada 'revolución'. Y para ello hay que identificar sus actores. Porque en términos del marxismo-leninismo, una revolución es una imposición que por la vía violenta le hacen las mayorías explotadas a las minorías privilegiadas, a través de la aplicación de la ley de la lucha de clases como motor de la historia. El problema radica en que hasta ahora ninguna de las experiencias "revolucionarias" han creado "el reino de los explotados" que ahora pasan a ser los agentes fundamentales de la historia. Eso no se conoce. Y hoy no puede hablarse de una acción que haya procedido a invertir el orden social colocando la vieja burguesía en plano de extinción. Hacia burguesía revolucionaria Lo que ha ocurrido es el paso de una forma de burguesía a otra. Y en esto ha jugado papel relevante 'la burocracia revolucionaria' que se entroniza en el mando-poder para hacer del Estado un aparato que le permita mantener con vida la explotación por otros medios. Las "revoluciones" hasta hoy no son más que extensiones de la explotación. Y esta discusión cobra sentido cuando se nos quiere distraer con el marxismo de quienes han leído o no El Capital para saber si prueba, como quería Lenin, que el marxismo es una ciencia o que es una obra para explicar una explotación que sólo podrá desaparecer por la vía de una violencia interminable y destructora. Y cualquier revolución así no está unida a una auténtica emancipación de la humanidad. Y cuando nos situamos en la perspectiva de los beneficiados por la 'revolución socialista del siglo XXI', tenemos a la clase boliburgueriana y a sus tarifados asesores, cuyo papel reside en hacer de los procesos de cambios ofrecidos, meros ajustes para garantizar la permanencia del viejo orden, mediante el control y la contención de un colectivo históricamente explotado. Este es su papel: contribuir a que los nuevos agentes de la explotación ejerzan mejor su dominio. Y para eso se dice que se da 'todo el poder al pueblo', con la idea de convencer al colectivo de que hay un hombre que es su réplica. Y por ello en la medida en que él mande, manda el pueblo. Se trata en el caso de este ex-país de crear las condiciones para que el caudillismo liberal-positivista del siglo XIX, adquiera hoy un ropaje que le permita presentar el propio pasado como una novedad. En efecto, el hoy jefe de la 'revolución bolivariana', desde un inicio manifestó de manera abierta su inclinación por el caudillismo. Esto dice en 1998: "Yo creo que pudiera reinterpretarse el caudillismo, para que pudiera seguir estando en juego. Si esa persona entiende aquello, y dedica su vida, su esfuerzo a colectivizar a través de su poder mítico a líderes, proyectos, ideas, si eso ocurre así, abstrayéndome de todos los procesos, justificaría la presencia de un caudillo." (ABM, Habla el Cdte., p. 172). El 'poder mítico' que él ejercerá, salvará al colectivo. ¿Y cómo se forma este 'poder mítico'? Va a la escuela militar en plan de pelotero. Pero de inmediato escribe en su diario que va a formarse para cumplir con el papel que la historia le tiene asignado. Y un poco después, ve al presidente Pérez y expresa que alguna vez quisiera ser como él y dirigir los destinos del país. ¿Cómo no pensar que desde un inicio, detrás de la expresión de este individuo hay un poder mayor? Revolución made in USA Esta idea, vista en términos de la ayuda que le va a prestar Jimmy Carter en 1998 para lograr que el imperio reconozca al golpista como demócrata y le otorgue visa y amistad, es lo que nos lleva a la hipótesis de una revolución made in USA. Carter dice en diciembre de 1998, que aquí había comenzado una revolución pacífica, con lo cual le otorga rango de revolucionario al caudillo del 'poder mítico'. ¿Cómo negar la valiosa asesoría Carter? Y en el tiempo de conspiración ¿recibió asesoría de parte de Hugo Trejo, Douglas Bravo, Francisco Prada, Alí Rodríguez, Kléber Ramírez, Pedro Duno, J. R. Núñez Tenorio, Pablo Medina, Aristóbulo Istúriz y Gabriel Puerta Aponte? A la hora del fracasado golpe 04F-92, todos estos "consejeros" conectados con el golpista mayor están separados. Y su relación es más bien con parte de los notables. Y esto precisamente es lo que llevará a Caldera a dar su conocido espaldarazo a la acción golpista y llegar a ofrecerle al jefe de la conspiración la candidatura presidencial para que fuese su sucesor (Habla el Cdte., p. 82) y posteriormente poner en libertad, no por indulto sino por sobreseimiento, a la totalidad de los golpistas. ¿Quién asesoró y financió el 04F-89? Ceresole: Usado y expulsado En estos tiempos, antes de la campaña electoral el golpista está relacionado con el sociólogo y politólogo Norberto Ceresole, de quien obtiene la idea de crear una Confederación de Estados Latinoamericanos (Habla el Cdte., p. 113), para enfrentar el proyecto transnacional-imperialista con un cuerpo armado. Y para esto se debía practicar la unidad caudillo, pueblo y militares. A comienzos del Gobierno es expulsado del país por orden del GP por haberse inmiscuido en cuestiones internas. (ABM, Urdaneta Hernández, p. 143-145). En este momento están cercanos al GP Luis Miquilena, José Vicente Rangel, Jorge Olavarría, Mayz Vallenilla. Hasta el 2003, luego de la gran crisis de 2002, hay una 'asistencia norteamericana' al Gobierno venezolano. El imperio es el consejero, asesor y ejecutor, a través de una Mesa de Acuerdos y Negociaciones, de una práctica destinada a lograr que se superara la gran crisis. Pero paralelamente se desarrollaba un proyecto impulsado por la llamada 'revolución cubana' (RC), que se concreta en 1999 en la exposición de Fidel Castro (FC) en el Aula Magna de la UCV el 03/02/89 en la cual pide paciencia, porque no era ese el momento para hacer una revolución como la cubana, que asume el socialismo como salvador de la humanidad. Y ofrece su experiencia en la organización de misiones, instrumentos para ganarse al colectivo y ponerlo al lado de la 'revolución' en el Revocatorio del 15Ag.-04. Cuando se produce su triunfo, el GP declara que el país cambió para siempre y que ha comenzado un nuevo período en la 'revolución'. Es la alineación definitiva con Cuba pero sin bajarse del mercado imperialista. La revolución bolivariana made in USA da paso a la elaborada a la cubana. ¡Esto es Venecuba! Y en este sentido, el 26 de agosto del 5 se instala formalmente la unidad geopolítica e histórica de Venecuba, entidad que tiene como presidente a FC y como vicepresidente a H Ch F. Desde entonces el llamado asesoramiento emana de Cuba y en particular del G2 y FC. A lo largo de este período de 'transición hacia el socialismo' han circulado nombres como los de Martha Harnecker, David Ramonet, Heinz Dieterich y Allan Woods a quienes se les llama asesores. Harnecker y Dieterich dejaron de engranar en el proceso desde el momento en que se permitieron hacer algunas críticas. Dieterich alertó incluso sobre la posibilidad de que se derrumbe el proyecto bolivariano, epicentro del conflicto por la hegemonía latinoamericana, debido a que el modelo de Gobierno 2003-2008 se encuentra estructuralmente agotado en lo económico, político y en el discurso (Rebelión 16/4/09). De Deterich A Woods Los planteamientos de HD son respondidos por Allan Woods (AW), investigador inglés con estudios sobre geopolítica latinoamericana. Para él lo importante es la radicalización y dejar atrás el reformismo. La revolución debe tener su punto de apoyo y salvación en una clase obrera, completamente formada para gobernar e impedir el desarrollo de la burocracia que es el peor cáncer que puede surgir en una revolución. Y esta clase estaría obligada a acabar con la propiedad privada, base y fundamento de la sociedad burguesa a través de la expropiación de tierras, bancos, industrias y medios de comunicación. Todo en el entendido de que es una experiencia-modelo para el restablecimiento de la revolución socialista en el mundo entero. El planteamiento de AW, está en perfecta conexión con el programa de acción que propone el Manifiesto Comunista y que hoy exhiben los cubanos y en particular FC: la radicalización como principal arma de lucha. Ataque frontal al imperio y las oligarquías que alimentan. Y esto plantea ir más allá de la llamada 'revolución pacífica' para caer en el plano violento, debido a que las clases burguesas no entregan sus privilegios por las buenas. Y estamos ante la gran paradoja: una radicalización socialista que se ampara en las mejores relaciones comerciales neoliberales con 'el imperio', pero a la vez el GP se encuentra entrampado. Sus verdaderos dueños le han quitado todo poder de decisión, hoy en manos de FC y el G2. El panorama no puede ser más destructor.

jueves, 4 de febrero de 2010

"En Candela" le llego la represion a Ravsberg. Un adicto al regimen cae en la trampa de la chivateria cubana.


Cuidado con los camareros
Fernando Ravsberg 2010-02-04, 20:37
Esta semana fue emocionante, caí en un operativo de la Policía Especializada cuando salía del bar del hotel Sant John en el Vedado. Mi delito fue tomarme un café y conversar con un estudiante de periodismo al que ayudaba en su tesis de grado.
En el bar noté que el camarero daba demasiadas vueltas alrededor de nuestra mesa pero pensé que se aburría por la falta de clientes. Sin embargo, en una ocasión lo veo cuchichear con el recepcionista mientras ambos nos miran de reojo.
Lo cierto es que al salir nos encontramos con dos agentes de la Policía Especializada (nunca me quisieron decir en que se "especializan"). Muy mal encarados nos pidieron documentos y se negaron a decirnos el por qué de tal medida.
El agente más agresivo comenzó a escribir en su libreta nuestros datos con una lentitud pasmosa. Lo observé atentamente pero no pude definir si lo hacía para molestarnos o simplemente porque tiene dificultades de redacción.
Los dejé con mi carnet de identidad y crucé la calle en busca de un funcionario del Centro de Prensa Internacional para que "funcionara" como traductor, explicándoles a los policías que yo no cometía ningún delito al conversar con un cubano.
De inmediato apareció un teniente de civil que evidentemente dirigía el operativo desde las sombras. Tampoco nos dijo por qué se nos detenía en medio de la calle, ni siquiera el funcionario de la cancillería logró sacarle una explicación.
Trataron de intimidar a mi acompañante separándolo del grupo. Por un momento todo resulto muy gracioso, el agente -con el acento típico de las provincias orientales- le dice al joven estudiante: "¿si tú eres de Pinar del Río que haces en La Habana?".
(Muchos de estos policías son de la región oriental a pesar de lo cual recorren las calles de la capital en busca de provincianos que vivan en La Habana sin permiso de residencia. Actúan con ellos como si se tratara de extranjeros sin papeles, deportación incluida).
El joven le mostró -por segunda vez- su carnet de estudiante de la Universidad de la Habana y yo traté de explicarle al policía que este tipo de acciones dañan la imagen de su país. Su respuesta fue tajante: "a mí no me importa ninguna imagen y yo puedo pedirle identificación a quien me parezca".
Presentí que el dialogo sería difícil, que era muy improbable que los policías pudieran entenderme. Sobre todo porque rápidamente me acusaron de "sublevarme", lo que según mi diccionario significa "provocar una rebelión colectiva y violenta contra la autoridad".
Además ya me voy acostumbrando, no es la primera vez que me ocurre. Tiempo atrás, en el hotel Telégrafo, del Parque Central, otro camarero se interesó por la entrevista sobre racismo que le hacía a un ciudadano cubano que, para agravar más las cosas, era negro.
Al salir nos esperaba otro operativo policial. El Centro de Prensa estaba muy lejos así que terminamos presos, el intelectual cubano, mi esposa y yo. Antes de subir al coche-patrulla, al "negro" lo cachearon de pies a cabeza.
La imagen me resultó mucho más aleccionadora que cualquier idea abstracta sobre racismo. A mi esposa y a mi aquellos policías ni siquiera nos pidieron que abriéramos los bolsos, era evidente que para ellos la piel oscura era sinónimo de "peligro".
Pero no fue este el caso de mi última detención, esta tuvo una connotación política. El joven preguntó y yo le hablé de la situación del país, del papel de la prensa, del aparato de censura, de la economía y hasta cometí el sacrilegio de mencionar la palabra "cambios".
Seguramente algo estábamos tramando y los que nos escuchaban creyeron que había que ponerle fin a la conspiración. Avisados, los policías "especializados" nos esperan en la puerta del hotel, nos dejan alejarnos unos 30 metros y nos siguen para atraparnos infraganti.
Lo más gracioso de esta historia es que una de las preguntas del estudiante había sido si los periodistas extranjeros teníamos dificultades para acercarnos a los cubanos, le respondí que no. Nunca imaginé que iba a ser desmentido tan rápidamente.